Entrevista a Marina Molinelli Wells y Celina Saubidet
Apuntes | Notas
“Siempre estamos haciendo algo nuevo. Nos sobran ideas, nos falta tiempo”

Se empeñan en evitar que el hoy no pase a la memoria en el futuro, pero a sabiendas de que así será lo materializan, porque lo que ocurre, sobre todo, es el permanente daño que le causamos a la Tierra. Por eso se aferran a la naturaleza plasmándola de manera artística a través de huellas de seres vivos, la recrean en sus nuevos objetos de mesa, en sus clásicas joyas contemporáneas y en sensoriales e impactantes esculturas.
Lo último de Cabinet Óseo se estrenó el jueves último en la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes, en pleno Barrio Parque. Sus hacedoras, Marina Molinelli Wells y Celina Saubidet cuentan cómo se dió el proceso de creación de «Memorias del futuro».
Se trata de una exhibición de joyas “amuletos para la preservación de las especies”, esculturas y objetos en una puesta en escena que incluye performances y homenajes, no solo a Victoria Ocampo, la dueña original de la casa donde exponen, sino de alguna manera al fundador de Volf, ya que intervienen al estilo Dalí una serie de cubiertos de los años 80.
Incluye obras site specific art, el lanzamiento de su prometedora línea home, una serie limitada de piezas contenedoras hechas con Paula Giecco de Finn Design y una nueva colección de joyería.
Un proyecto colaborativo que trabajaron durante más de tres años que ve hasta fines de mayo. Sus próximos pasos y la pretensión de internacionalizar Cabinet con la participación en ferias comerciales del exterior.
_¿Cómo surgió este proyecto?
Marina Molinelli Wells: _Surgió a partir de la muestra «Reinos»
cuando desde la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes nos convocaron para marzo 2020, pero ya sabemos que hasta se canceló la vida para muchos… sin embargo, de alguna manera, la pandemia nos jugó a favor porque esa invitación se suspendió y nos permitió tener tiempo para trabajar en un nuevo proyecto que al momento de la invitación no teníamos resuelto.
En ese tiempo pandémico la escena de la vida comenzó a centrarse en la casa, y como otras firmas empezamos a trabajar en una idea que teníamos hace tiempo: hacer objetos para el hogar.
Encerradas, ese inicio fue muy difícil porque era un universo que no conocíamos, pero finalmente lo logramos. Nosotras queríamos trabajar con cubiertos y, en particular, de acero inoxidable que es un material apto para llevar la comida a la boca. Comenzamos con cubiertos que adquirimos en los bazares del barrio de Boedo y empezamos a cortar para poder soldar con partes de piezas nuestras. Nos sentíamos un poco traicioneras por andar cortando y pegando cubiertos ajenos tal vez porque no parecía una práctica muy sostenible, pero era buena para probar nuestra idea no tanto una manera de desarrollar.
Y tuvimos mucha suerte porque la bartender Mona Gallosi nos recomendó y contactamos a Leandro Vainberg, bisnieto del fundador de Volf, Moisés Perel, quien nos ofreció un lote de cubiertos que tenía guardados en el depósito que había fabricado su abuelo y su papá como parte de la última tanda de producción en Argentina en década de los 80, que era renuente de vender porque tenía un valor especial, emocional, de manera que su donación fue gloriosa.
Así empezamos a usar estos cubiertos de época, que tienen otra escala, otro peso, otro valor, sobre los que cortamos y soldamos para piezas únicas, con diseño, en una cruza quimérica de Cabinet Óseo y Volf, una muestra de lo que se desarrolla y que exhibimos en «Memorias del futuro». Es un proyecto colaborativo con diversos artistas y artesanos para la terminación, como un pulidor de acero.
“«Memorias del futuro» es un proyecto colaborativo con diversos artistas y artesanos”.
_ ¿Tienen cierto estilo Dalí?
Celina Saubidet: _Lejos de compararnos con tremendo artista, sí son cubiertos surrealistas, con diseño, medio locos, una mezcla de objetos propios de los Locos Adams y The Crown, a la vez.
Van a hacer ofrecidos a pedido, para lo cual nos estamos reorganizando. Nos interesa tener control sobre la producción, y esta implica otro formato, otras maquinarias, otro know how, en particular, de las terminaciones, y está bueno trabajar para tenerlas en nuestras manos. Los detalles son importantes y hacen a la calidad de la pieza, y en eso estamos.
“Nos interesa tener control sobre la producción… Los detalles son importantes y hacen a la calidad de la pieza.”
_Además de las piezas del hogar, como los cubiertos, ¿qué otras hay?
M. M. W.: _Hay muchas esculturas en pequeño formato para la casa, objetos que pueden convivir en un living o sobre una mesa o arriba de un estante.
C. S.: _También presentamos fuentes y otros objetos antiguos provenientes de anticuarios o mercados de pulgas que intervenimos con elementos propios de Cabinet Óseo, como copias de seres de los reinos animal y vegetal, con las que hacemos piezas en metal que aplicamos en esos objetos con distintos procesos.
“Con copias de seres de los reinos animal y vegetal hacemos piezas en metal que aplicamos en esos objetos con distintos procesos.”
_La puesta es en la casa que Victoria Ocampo tenía en Barrio Parque, un lugar con mucha historia arquitectónica y literaria, declarado monumento histórico nacional el año pasado.
M. M. W.: _Sí, es en esta joya maravillosa, hoy sede del Fondo Nacional de las Artes, ubicada en Rufino de Elizalde 2831, donde usualmente no se ven muestras de artistas, por lo que fue todo un desafío. La planta baja es una especie de cubo blanco con luces, como el que estamos acostumbrados a ver, pero arriba se encuentra el primer piso de lo que fue la casa, el cual también intervenimos.
Es un recorrido que empieza en el jardín y terraza de la casa, donde se ven grandes esculturas inspiradas en líquenes y cochayuyos hechas con latas recicladas, siguen otras pegadas en las paredes del exterior, hall e interior de esa de galería más estándar, otras muy singulares con luz y sonido y, al subir al primer piso, es como si entraras a la casa. Es la primera vez que esta zona de la casa se interviene y allí instalamos una gran mesa lista con objetos y esos cubiertos puestos como en un banquete, el Banquete Óseo.
C. S.: _La mayoría de las obras son site specific art porque se instalan especialmente adaptadas para y en esa casa. Esta muestra se divide como en tres grandes temas.
Por un lado, está esa mesa puesta a partir de la mencionada colaboración de la firma Volf que está acompañada de una performance que simula una conversación epistolar que mantuvieron dos escritoras tan potentes como Virginia Woolf y Victoria Ocampo, la cual se estrenó durante la inauguración -el jueves último- y repetirá los fines de semana. Ambos personajes, representados por dos actrices en colaboración con dramaturgas, fueron vestidas por la diseñadora Nikole Tursi -especializada en sombreros y tocados, hoy cursa una beca de la Unesco en Londres, entidad que curiosamente tiene sede en la otra casa de Victoria Ocampo- inspirada en las esculturas que presentamos en «Memorias…».
Obras site specific art
Por otro lado, están esas esculturas de exterior hechas con latas de aluminio que son una emulación de líquenes y cochayuyos. Estas últimas son algas ricas en yodo que crecen en las piedras en el Pacífico Sur, de cuya forma me enamoré, y tienen como unos pelos que pueden llegar a medir hasta 15 metros de largo que se enraizan en las rocas, se mueven con el oleaje, son recogidos por los pescadores y terminan como ingrediente principal de la cocina chilena.
Cual recuperadoras urbanas juntamos latas de gaseosas y cervezas y las trabajamos con un grupo de adolescentes madres pertenecientes a la Fundación Kaleidos de Argentina que junto con Children Action acompañan a adolescentes madres y padres con derechos vulnerados y a sus hijas e hijos, a partir de un abordaje integral e interdisciplinario y alineado con sus derechos y género. Como parte de ese enfoque, las contratamos para realizar el proceso previo que había que hacerle a las latas para después poder utilizarlas como materia prima de las esculturas. Así procesamos las 4000 latas requeridas para hacer la obra.
M. M. W.: _Cabinet Óseo funciona como un ser de dos cabezas y muchas veces la propuesta de una no convence mucho pero nos bancamos. Si bien podíamos haberlo resuelto con un mayorista de aluminio, me pareció súper interesante la propuesta de Celi de sumar un trabajo colaborativo más, porque también de eso se trata nuestro proyecto y porque además la intervención de esas chicas mamás fue súper enriquecedora para nosotras al ver lo que disparó en ellas este trabajo manual y el tiempo de proceso que implica -en su generación del todo ya! y de la supremacía del celular- y, sobre todo, por la proyección laboral que de alguna manera se dio en algunas de ellas. Por esto, pensamos organizar una jornada para compartir las experiencias vividas en ese proceso de trabajo.
Además, se sabe que hay muchos oficios en extinción, como el de pulidor, por ejemplo; sin embargo, muchos creativos buscan equipos para realizar tareas sencillas en materiales para preparar materias primas, como lo que hicimos con las latas; hay una posibilidad de bolsa de trabajo que podría abrirse. Por esto, quedó latente la inquietud de continuar de alguna manera.
“Trabajamos con un grupo de adolescentes madres… para realizar el proceso previo que había que hacerle a las latas para después poder utilizarlas como materia prima de las esculturas. Así procesamos 4000 latas”.
_¿Cuál es el tercer espacio?
C. S.: _El tercer espacio es el instalado en la entrada, en una de las paredes contiguas a la emblemática escalera. Es un mural realizado con 800 piezas de huellas de seres vivos sobre arcilla, hecho también con colaboración de un grupo de adolescentes, con la intención de sacarlo del “estado de pantalla” y para acercarlo al tiempo de hacer con la materia…. De esta manera, Cabinet Óseo se extiende y abarca a muchos otras personas que colaboraron para que fueran posibles las obras que presentamos hoy.
Se suman unas esculturas similares a las del tipo filigranas de «Reinos», de mayor tamaño, hechas en acero inoxidable, que se presentan en tres instalaciones con proyecciones de videos, con sonidos y luces que juegan con sus sombras y hasta tienen un aroma especial, todo en un ambiente muy sensorial.
Una propuesta con tres instancias, bastante diferentes, que hablan de la naturaleza: de cómo es importante darnos cuenta que nosotros formamos parte de ella y que somos responsables del cuidado; conscientes de que hay seres que pueden extinguirse si no hacemos algo para cuidar el planeta… En la naturaleza todo es colectivo, por eso tenemos que apuntar a lo colectivo para la transformación, y trabajar en equipo, promover y generar un trabajo colaborativo es imprescindible.
Es que este es un proyecto megalómano, a lo grande, que implicó mucha mano de obra o mucho trabajo colaborativo, como decíamos, con un costado romántico, si se quiere, que supuso de dar y darnos una nueva oportunidad a reutilizar un material, con un resultado espectacular.
“En la naturaleza todo es colectivo, por eso tenemos que apuntar a lo colectivo para la transformación, y trabajar en equipo, promover y generar un trabajo colaborativo es imprescindible”
_¿Qué técnicas aplican en estas obras?
C. S.: _En la obra a partir de latas de aluminio -en la cual no se distingue que se usaron latas-, el proceso consistió en coser el aluminio al calor de un soplete, se cortaron los bordes para obtener como folios o módulos que se usaron de una manera para la representación de los líquenes y de otra para los cochayuyos. Para realizarlos creamos un montón de herramientas para estrujarlos, en un caso, y unos rodillos para rayar esa chapa con el fin de obtener un efecto de plegado, en el caso de los cochayuyos. Un trabajo artesanal que rondó entre el de un sastre y un joyero, y que implicó, entre otras, forrar una estructura; todo en una labor que supuso mucha precisión.
En los cubiertos aplicamos las mismas técnicas de corte y soldadura habituales pero en vez de con gas lo hicimos con oxígeno que es más preciso y durable para el acero inoxidable.
A esto se suma una sala en la planta baja en la que se exhibirá el clásico corazón Cabinet en resina verde, en un gran tamaño y transiluminado, como un guiño a la campaña del pañuelo verde popularizado en 2018 a la que nos sumamos y también es una clara referencia a la madre naturaleza a su corazón o cuerpo que es necesario proteger desde un punto de vista verde o sustentable, en una puesta con multiplicidad de conceptos e interpretaciones.
“Creamos un montón de herramientas… Un trabajo artesanal que rondó entre el de un sastre y un joyero… una labor que supuso mucha precisión; en los cubiertos aplicamos técnicas de corte y soldadura oxígeno.”
_¿Hay nuevas piezas de joyería contemporánea?
C. S.: _En el mismo ambiente donde está la mesa hay un mueble intervenido con joyas contemporáneas a las que llamamos: amuletos para la preservación de las especies. Son copias fieles de distintos elementos encontrados en la naturaleza y buscados particularmente, como una semilla de tipa, un cráneo de ratón, una tenaza de cangrejo y un caracol, entre otros, para colgantes.
Proyecto colaborativo
Asimismo, estamos presentando otra colaboración con Paula Gieco, de Finn, que se ve en un mueble que pretendimos sea como un dressoire de Victoria Ocampo, con tres elementos simbólicos que la caracterizaron: un estuche de anteojos hecho acrílico por Paula más un aplique de Cabinet Óseo, un joyero también en acrílico Finn con los herrajes de apertura de Cabinet y una cigarrera realizada de igual modo con los mismos aportes.
Un trabajo pensado y definido entre las tres, en el que cada una hizo su propuesta, como un sistema de herraje, una bisagra sencilla que permitió desplegar no solo abrir y cerrar, que sumó y mucho.
M. M. W.: _Es un mix de piezas de joyería propia y otras. La intención es recrear ese espíritu ecléctico de Victoria Ocampo que en esa casa supo fundar la revista Sur y reunir a distintas personas protagonistas del ámbito cultural de entonces. De igual modo tratamos de relacionarlos con artistas, una vestuarista, joyera, un pulidor especializado, artesanas potenciales, diseñadores de alfombras -porque también incluimos obras de El Espartano-. El leit motiv de la muestra es el trabajo colaborativo.
Además de los contenedores hechos en conjunto con Finn, en un claro homenaje al lugar de Victoria que hoy nos recibe, hay piezas de joyería nuevas.
Son piezas amuletos para la conservación de especies, como destacaba Celi. Por ejemplo, una suerte de cofrecito en forma de bellota ahora con la cantidad de giro necesaria, una flor de ceibo, la tipa o esa semilla que gira cual helicóptero cuando cae, un dije cabeza de ratón y otro con huesos del pie humano, una pinza de cangrejo; en fin un poco de todas las especies. Se suman anillos, algunos utilizando estas mismas piezas; una gargantilla nueva con cuentas de algarrobas y de espárragos, y mucho más.
“Lo nuevo son joyas contemporáneas a las que llamamos: amuletos para la preservación de las especies… el leit motiv de la muestra es el trabajo colaborativo”.
_¿Seguirán trabajando en la línea hogar y sumando piezas de joyería?
M. M. W.: _Este año pretendemos retomar el proyecto de internacionalizar la marca. Por eso aspiramos a poder participar del salón Maison & Object, con una mesa similar a la que presentamos ahora en la Casa de la Cultura del Fondo, con nuestros cubiertos, pinchos, bombillas y mates, entre otros, junto con una colección de piezas de joyería y objetos intervenidos.
“Este año pretendemos retomar el proyecto de internacionalizar la marca.”
_¿Por qué «Memorias del futuro»?
M. M. W.: _Es un juego de palabras porque si bien mostramos nuestro presente, cuando decimos «Memorias del futuro» también evocamos la idea de que las cosas que hoy están, posiblemente se transformen y pasen a la memoria en un futuro próximo. Esto se dió con las huellas fósiles o de más de la mitad de los corales de los océanos que están muertos desde hace 30 o 50 años, lo cual es algo que no se habla. Es decir, estamos hablando de todas esas cosas que trataremos de evitar que lleguen a ser memoria en un futuro.
Un poco de todo esto es esta muestra, resumida en ese título que, por un lado, hace referencia al presente y, por otro, al futuro porque quiere ser un llamado a ser conscientes de que todo lo que estamos haciendo ahora y que venimos haciendo los últimos 50 años tiene un nivel de daño tal en la naturaleza, que si no empezamos a cambiar la actitud va a empeorar, va a ser un gran desastre mucho más pronto de lo que nos imaginamos.
«Memorias…» durará un mes y tenemos la ilusión de que como «Reinos» dure más… Es que no se imaginan lo que hicimos en esta casa, es un espacio con mucho potencial, que puede visitarse hasta el 28 de mayo, de jueves a domingos de 14 a 19, con entrada gratuita. Habrá activaciones los domingos de este mes: la performance de las actrices que señalamos, otra musical de Axel Krygier -que vimos el último domingo-; la participación de integrantes del coro del Teatro Colón; una jornada de lectura de cuentos de autores que publicaron en la revista Sur y otros, y hasta un músico que “hace cantar a las plantas” mediante un dispositivo que convierte los biorritmos de las plantas en sonidos musicales.
Se trata de Javier Medialdea que este sábado, a las 16, realizará una experiencia sonora en base a señales bio eléctricas entregadas por plantas y sintetizadas en tiempo real por instrumentos. Será una experiencia de improvisación a partir de la información que brinden las plantas seleccionadas en ese momento.
“Evocamos la idea de que las cosas que hoy están, posiblemente se transformen y pasen a la memoria en un futuro próximo… Estamos hablando de todas esas cosas que trataremos de evitar que lleguen a ser memoria en un futuro.”
_Un proyecto que les llevó años.
M. M. W.: _Sí, porque como mencionábamos arrancamos a poco de «Reinos». Pero siempre estamos haciendo algo nuevo, tenemos un montón de piezas creadas, decenas de cubiertos y piezas para servir de la línea home que estrenamos ahora y que las venimos pergeñando hace rato. Presentamos aproximadamente una docena de joyas. Nos sobran ideas sólo que no nos alcanza el tiempo. No paramos de idear y proyectar. Siempre estamos en un plan nuevo, aunque no sepamos cómo y dónde mostrarlo, porque siempre estas muestras y puestas en escena comunican, definen y terminan de resolver la obra.
“Siempre estamos haciendo algo nuevo, tenemos un montón de piezas creadas, decenas de cubiertos y piezas para servir de la línea home que estrenamos ahora y que las venimos pergeñando hace rato. Presentamos aproximadamente una docena de joyas. Nos sobran ideas sólo que no nos alcanza el tiempo. No paramos de idear y proyectar.”
_¿El próximo?
C. S.: _Tenemos mucho por hacer con «Memorias…» todavía, porque veremos en qué deriva o a qué nos lleva. Y sin duda, a continuación, seguiremos haciendo crecer a Cabinet Óseo. En particular, reiteramos, pretendemos hacer expandir la firma en el exterior.
Entrevista a Mabel Pena
Apuntes | Notas
“Trato de generar conciencia resignificando el material para transmitir un mensaje”

Es la única latinoamericana elegida por la Loewe Foundation Craft Prize para la muestra que mes próximo expondrá en The Noguchi Museum, en Brooklyn.
Mabel Pena es otra de las maestras referentes de la joyería local. Escenógrafa, vestuarista, fotógrafa y también joyera especializada en la técnica de la cera perdida y, sobre todo, en la recuperación de bolsas arrojadas al Delta para convertirlas en piezas únicas.
Su interés por reciclar la llevó a manipular polietileno, que transforma sometiéndolo a determinados tratamientos con base en el calor. Hoy suma otras materialidades como el cemento y la resina y, a largo plazo, proyecta innovar con residuos tecnológicos, sonidos y hasta luces. “Me gusta cambiar, soy más ecléctica, procuro reunir o conciliar materiales y proyectos diversos”, dice.
Cómo es «Humedales», la colección con que fue distinguida. El remo, las experiencias que la inspiran y su fascinación por el río. Las clases que desde hace 20 años ofrece en su taller Km. 0 y los proyectos en los que trabaja en forma simultánea.
_Trabajaste mucho como vestuarista y escenógrafa.
_Sí muchísimo. Empecé estudiando en la escuela técnica Fernando Fader con orientación en Diseño de Artesanías Aplicadas a la Industria, donde comencé joyería en el Taller de Metales. Por eso, la elección de mi trabajo dentro del rubro artesanías por parte de Fundación Loewe me conmueve porque me remite a mis comienzos en artesanías aplicadas; esa selección es como cerrar o coronar esa vuelta que me permitió la vida.
Luego de la Fader empecé a estudiar escenografía en la Escuela de Gastón Breyer, seguí con Saulo Benavente y continué con Graciela Galán. Trabajé en varias obras, como “Boda Blanca” también haciendo la utilería en todo tipo de objetos. Participé del movimiento de resistencia cultural “Danza Abierta” y en la ópera “Manon”, entre otras. Después me desempeñé sola como escenógrafa en cine, pero el teatro fue lo más, me encanta porque es más abarcativo, todas las artes se unen y complementan.
“La elección de mi trabajo dentro del rubro artesanías por parte de Fundación Loewe me conmueve porque me remite a mis comienzos en artesanías aplicadas.”
_¿Qué habilidades artísticas o mirada te dieron la escenografía y el vestuario que hoy aplicás?
_El manejo del espacio y lo aplico a la joyería. Planteo la joya como un espacio de arte, como un territorio por ocupar y me interesa que pueda verse desde distintos puntos de vista, lo cual puede generar diferentes formas, tal como se da en el teatro que hacés una apuesta de luces, como la vital o la lateral, que dan lugar a diferentes formas. En un ensayo de teatro, por ejemplo, tanto el escenógrafo como el vestuarista están en los detalles y observan la puesta desde distintos lugares. Esto lo aplico también a la fotografía, ya que apunto y me paro con el lente desde distintos punto de vista, y esas imágenes inspiradoras terminan plasmándose de alguna manera en la joyería.
Así, la joya no es un plano en el que trabajo sino que obviamente supone más dimensiones. De esta manera, la joya pasa a ser un ámbito escénico que trabajo desde lo visual. Y como en el teatro, en la joyería ese ámbito escénico es un proyecto conceptual no una simple decoración; en ambas disciplinas se maneja la luz y el color según una idea o concepto.
“Planteo la joya como un espacio de arte, como un territorio por ocupar.”
_¿La joyería fue un desprendimiento de tu trabajo como escenógrafa?
_Después de mucho hacer teatro, mientras en paralelo hacía diversos talleres, como de vidrio, sentí que el teatro ya era muy inestable para mí porque estaba trabajando en tres obras a la vez, por ejemplo, y después tenía un silencio o parate de tres meses…
Entonces como había hecho Grabado quise volver al metal y busqué a Aschian Sarquis, con quien estudié muchos años. Un gran maestro que siempre recibió mis propuestas, mis ideas no tan tradicionales, mis dibujos y me orientó y capacitó muchísimo. Luego estudié con el maestro orfebre Alfredo Garavaglia con quien me especialicé en la técnica de la cera perdida y eso me abrió un universo creativo buenísimo; y ya no solo creo con metal sino también madera, acrílico y plásticos desechados. Con todo este bagaje hoy trabajo los espacios, el volumen y las texturas.
“Ya no solo creo con metal sino también madera, acrílico y plásticos desechados. Con todo este bagaje hoy trabajo los espacios, el volumen y las texturas.”
Decisión por reciclar
_¿Cómo se dió ese pase del metal a los plásticos y por qué?
_Primero empecé a trabajar con la plata, luego en cobre porque me interesaba incorporar color a través de sus oxidaciones, seguí con acrílicos y maderas, como mencionaba; siempre fue metal y algo más.
A los plásticos llegué por la decisión de reciclar materiales y tienen la interesante característica que se transforman y no lo podés manejar hasta que te das cuenta cómo da o cuáles son las posibilidades que ofrece sometiéndolo a determinados tratamientos, como el calor. Estos procesos son muy cautivantes porque generan un movimiento interesantísimo y, según su densidad o elementos que lo componen, resultan de diferentes maneras; una cosa es el PET, otra el polietileno y distinto es también el polipropileno.
Trabajé mucho con las tapitas de gaseosas y bebidas que la Fundación Garraham procesa en pellets o confites de 5mm e hice una colección trabajada con calor.
En general, uso bolsas de polietileno y ahora con filamentos termoplásticos 3D, algunos están hechos con elementos naturales como almidón de maíz o raíces, entre otras. Pero comúnmente utilizo bolsas de polietileno que lamentablemente se siguen haciendo y que terminan, entre otros lugares, el lecho del río, se observan cuando baja el agua y las saco cuando voy remando por el Delta; es impresionante la cantidad que se tira. También busco bolsas de colores que entregan al comprar comida. Voy juntando para recuperar y transformar.
Con esto se puede hacer un montón, es sabido que rellenado botellas con bolsas y plástico se pueden hacer ladrillos que sirven para la construcción. Y la joyería es otra una gran alternativa.
Me manejo con el color de las bolsas recuperadas aunque no dejo de indagar cómo darles un tono como lo hago con los filamentos 3D, que según necesito tiño con tinturas al alcohol en un proceso pictórico que lleva bastante tiempo.
“A los plásticos llegué por la decisión de reciclar materiales y tienen la interesante característica que se transforman.”
_Así generás tramas, nuevos textiles.
_Sí, en este caso para representar los arrecifes de los humedales. Ahora estoy haciendo foco en las ramas a partir de bolsas tratadas, que desmecho, genero hilos y también diversas formas con apariencia de papel.
Son tramas que voy dibujando con calor y lo paso a tres dimensiones. Hago un bastante trabajo de campo a partir de la fotografía y la contemplación, para ir al detalle de lo mucho que encuentro y observo en el Tigre cuando por ejemplo brota la humedad y salen unos hongos tremendos. Mi entorno o ámbito escenográfico es el Delta, a partir del cual construyo.
Me gusta profundizar en el detalle y llevarlo a otra escala, a una escala mayor y de paso me doy el gusto que en teatro me complicaba por la logística. No obstante, también pasé a la joyería, como muchos, por una cuestión de escala. En joyería, con poco puedes hacer mucho. Con tres herramientas hacés una pieza, aunque reconozco mi debilidad por estar bien equipada.
Y en ese hacer, sigo con metales, más bien retomé bastante en este tiempo, en mix con filamentos plásticos, también con resina, rafia natural y cemento que simula las piedras de las estacadas que se instalan a la vera del río en Tigre para contenerlo. Con el cemento, creo piedras para una composición de esas orillas ribereñas en las que estoy indagando a partir de fotografías, para reflejar ese urbano que entra en el río con sus connotaciones positivas y negativas. Hay piezas que muestran el humedal virgen, frondoso y con color, y otros descoloridos, pálido, de aspecto seco por el paso destructor del hombre.
En este proyecto sumo piedras, resina, filamentos plásticos y metal. Lo que más me gusta de la joyería contemporánea es la variedad de materiales con que puedo trabajar.
_¿Qué te llevó a este tema?
_Estar en el río me fue llevando a un trabajo que busca llamar la atención sobre la necesidad de cuidar el medioambiente en el que vivimos. Me encanta estar en el Delta y remar en el río; el cambio de paisaje que se da cuando estoy navegando por allí es espectacular, aunque lamentablemente la sequía está causando estragos en la zona.
Me encanta también la ciudad en la que vivo, pero también me gusta el contraste de los fines de semana en la naturaleza casi salvaje. Y quise llevar ese paisaje a mi obra de manera más conceptual. Mi trabajo siempre fue bastante orgánico, ahora quizás me llegó el momento de que sea más reflexivo.
Del encantamiento inicial con el metal y las posibilidades visuales que ofrece, después de muchos años de trabajo y de probar diversas materialidades con distintos propósitos, hoy me interesa que mis piezas tengan un mensaje claro. Por eso, decidí comenzar a indagar en el Delta que tanto me atrae y surgió la colección que llevaba su nombre. Ahora profundizo en los humedales en una investigación que también derivó una colección del mismo nombre. Es un ecosistema muy castigado por la mano del hombre, que interviene destruyéndolo con incendios, por ejemplo; esto también trato de reflejarlo con la incorporación de otros colores más encendidos, valga la alusión. De esta manera, convierto mi preocupación en ocuparme de transmitir mi mensaje de alerta, si se quiere, un llamado de atención a través de la joyería. Si bien hay otra consciencia y muchos grupos y organizaciones luchan por preservar y cuidar, también hay muchas manos interesadas dañinas que no frenan ni se las frena. El desmonte y la intervención de los humedales es un tema de actualidad que debiera estar más en agenda y resolverse. Es precisa la tan vapuleada Ley de humedales que preserve el Delta, entre otras medidas.
Basta con ver lo que pasa con el río Corriente, en la provincia de Corrientes, que está casi seco, en el que los animales corren desesperados en la poca agua que hay, también huyendo de los incendios, y donde también mueren miles y miles de peces, o el cauce del río Miriñay atravesado por terraplenes arroceros que lo terminan por secar. Un deterioro que se acelera, si bien con las redes sociales estamos más informados y es tan evidente que estamos más atentos, hay que dar un paso más porque es un espanto.
Toma de consciencia
Desde mi lugar trato de generar conciencia resignificando material de desecho para transmitir un mensaje a través de una pieza de joyería, en un proceso que se completa con el sujeto portante que adhiere al mensaje.
Estoy muy interesada en seguir transitando este camino y continuar con ente trabajo sumando puntos de vista, como con las estacadas que de alguna manera muestran como el cemento de la ciudad se instala en la naturaleza del río o del Delta y viceversa cómo plantas autóctonas de los humedales ya son moneda corriente en locales de venta en la ciudad, y este es un ida y vuelta interesante que invita a seguir reflexionando e indagando.
Y me gusta mucho expresarme a través de piezas, como los collares que me encantan porque tengo más espacio así como los broches que se consideran los objetos más neutros, susceptibles de ser usados en cualquier parte no solo en las convencionales.
Como verás mi obra no es minimalista sino todo lo contrario, para mí más es más y la exuberancia de la naturaleza suma aún más a este concepto; tal vez soy minimalista al vestir, porque tal vez es una opción inconsciente que me permite lucir más las piezas de joyería contemporánea.
De alguna manera, la joyería es un paliativo que contribuye a una toma de conciencia para cuidar el medio ambiente. Y esta premisa se establece de manera directa: quien lleva puesta una pieza del tipo que describía o con un mensaje como el que planteaba lo apoya claramente sea donde fuere o donde esté, la bajada es muy directa y la llegada es total, es una vidriera móvil muy interesante, que me interesa aprovechar, sobre todo, con este mensaje.
No es que la joyería contemporánea debe dar un mensaje, es como la indumentaria o cualquier otro lenguaje no es obligatorio, pero para mí está bueno que se plantee, y busco dar ese mensaje a través de mis piezas.
“Quise llevar ese paisaje a mi obra de manera más conceptual. Mi trabajo siempre fue bastante orgánico, ahora quizás me llegó el momento de que sea más reflexivo.”
_Te gusta navegar.
_Me encanta navegar en bote de madera remo por el Delta. Si bien no soy deportista, me fascinan las experiencias por eso además de esta práctica también hice buceo. Mi bautismo fue en Playa Girón y resultó alucinante, entré caminando y comencé a sumergirme en un mundo fantástico, que revelé a través de la fotografía que también me gusta mucho como ya dije. Los colores que descubrí, las texturas a que me llevaron, el movimiento sugerente, las características del fondo marino y el atractivo de los peces hicieron que se convirtiera en una experiencia extraordinaria. Y a esto se sumó, para no variar, la mano del hombre con un barco hundido oxidado invadido por la fauna y flora marina impresionantes. Si esto fuera todo sería pasable, pero como sabemos hay más que contamina, como una red de cables submarinos que alimentan internet, además de las tremendas islas de plásticos movibles, a los que se suma la goma de miles de ojotas, mucho telgopor y otros desechos turísticos. Un mundo increíble. Y aunque tenemos más información de lo que pasa, reitero, de lo que hacemos y de las consecuencias de nuestros actos, no paramos.
“Intento no dar ninguna relevancia al material o a una técnica determinada, solo trato de adaptar cada material a la narrativa y al discurso del momento.”
Experiencias creativas
_¿Esa conexión, no obstante, tiene un lado positivo por la mayor interrelación de los actores o protagonistas de la joyería contemporánea?
_Sin duda y eso está bueno. Por eso, ir a Nueva York a la presentación de la muestra de los artistas artesanos seleccionados por la Fundación Loewe, del 17 de mayo al 18 de junio, es una oportunidad de ver, conocer y relacionarme con propuestas que se generan en distintos lugares del mundo: Japón, Francia, Estados Unidos, Nigeria, China, Corea, Australia, España, Dinamarca, Reino Unido, India, Bélgica y honrada de ser la única de Latinoamérica. Hay varios proyectos asiáticos y me entusiasma ver su trabajo porque tienen un manejo del tiempo de la técnica impresionante; imagino que no tienen esa ansiedad de terminar sus piezas por eso resultan con una perfección sorprendente, por eso querría verlo y corroborarlo.
Y estoy armando una agenda con otras propuestas que espero sea una apertura de nuevos caminos interesantes.
“Resulté una de las 30 artistas finalistas seccionadas por la Fundación Loewe. Fue una sorpresa, ya me siento premiada al ser finalista.”
_¿Qué presentaste en Loewe Foundation Craft Prize?
_Resulté una de las 30 artistas finalistas seccionadas por la Fundación Loewe para la muestra se inaugura el 16 de mayo en The Noguchi Museum, en Brooklyn. Fue una sorpresa, ya me siento premiada al ser finalista; lo tomo como un premio también a la trayectoria, al uso de técnicas que resultan de un proceso en el que pretendo innovar.
Es una pieza de la colección «Humedales» que explora la relación del ser humano con la naturaleza y me interesó destacar la importancia vital de preservar ecosistemas especializados. La cree a partir de bolsas de polietileno recicladas, manipuladas de diferentes maneras para crear diversas texturas.
Se trata de una representación escenográfica de los humedales no solo del Delta argentino sino de América Latina en general, que juegan un papel importante en el mantenimiento de la biodiversidad y la gestión de inundaciones y se están interviniendo de manera dañina. Este collar documenta la lucha por sobrevivir al impacto humano.
“La colección «Humedales» es una representación escenográfica que explora la relación del ser humano con la naturaleza.”
_¿Proyectos?
_Ya en lo local, tengo prevista mi participación en la muestra por los 40 años de Democracia, y también proyecto presentarme en «ADN», la convocatoria de Alliages.
A partir de la propuesta de «Sepan Cuantos», el proyecto de los artistas mexicanos Ofelia Murrieta y Andrés Fonseca por el aniversario de esa colección de la Editorial Porrúa, surgió otra línea de trabajo en papel a partir de páginas de un libro de Gabriela Mistral intervenido.
He trabajado mucho en papel, me gusta mucho la cartapesta. Esta convocatoria me entusiasma, porque me gusta cambiar, soy más ecléctica, procuro reunir o conciliar materiales y proyectos diversos. Me siento cómoda llevando adelante distintas líneas de trabajo.
A mis clásicos de metal y plástico, sumo el cemento, como mencioné, cemento con resina, y estoy volviendo al metal. Y tengo en carpeta muchos otros materiales para investigar, como los residuos tecnológicos, y también me interesa trabajar en la incorporación de sonido o de luz en las piezas, pero para esto tendré que sumar ayuda. Me dedico a full, no paro de indagar y comparto mis investigaciones a través de las clases que doy en mi taller Km 0 desde hace 20 años, en una fundación de salud mental y online en el Museo Hernández.
“Me gusta cambiar, soy más ecléctica, procuro reunir o conciliar materiales y proyectos diversos. Me siento cómoda llevando adelante distintas líneas de trabajo.”
_¿Esa ayuda implica un trabajo interdisciplinario?
_Sí, y me permitiría fusionar el arte y la tecnología, en una suma de conocimientos que me parece súper interesante. Es un proyecto a largo plazo. Me interesan los proyectos de este tipo y también los temáticos o trabajar a partir de una consigna, porque me recuerda al teatro, a trabajar como en una obra en particular y cambiar o variar a otra, según un guión, si se quiere, o un concepto; así una obra no es igual a otra y puedo sumar en favor de la joyería y la creatividad, es un estímulo constante.
Taller Abierto de Ruth Schaffer

De visita | Talleres
Taller Abierto de Ruth Schaffer
La curva y el movimiento que genera es el eje de la propuesta de esta creativa y lo cuenta desde su taller en Palermo.
La mirada proyectual de Ruth Schaffer se la dio su profesión original de arquitecta que la conectó con las curvas y el movimiento que generan. Y esto dio origen al nombre de su firma, que deriva de la palabra finlandesa kayra. Con esos elementos eje se planteó la necesidad de transformarlos o, más bien, de materializarlas en piezas de diseño portables. Desde su taller en Palermo cuenta cómo se reconvirtió en joyera al incursionar en el aprendizaje de técnicas, estrategias y, sobre todo, a probar e indagar en materiales.
Su taller showroom está es una planta baja que da a un patio, en un clásico edificio palermitano a metros del Parque La Heras. Está sectorizado en diferentes áreas, con puestos de trabajo que comparte con su equipo para la producción de su marca Kaira joyas.
Como a muchos, la naturaleza también es su fuente de inspiración, además de lo femenino y lo simbólico, dice. Lo suyo comenzó en 2004 moldeando en cera piezas que enviaba a fundir en metal y luego usaba, despertando curiosidad y consecuentes pedidos que la llevaron a crear su firma.
Actitud resiliente
Resiliente como pocas, se reconvirtió porque debió dejar de lado el metal por una alergia y comenzó a trabajar en cuero recuperado. “Una alergia por la manipulación del metal me dio la oportunidad mirar a otros materiales, como el cuero rescatado del descarte, con el que en 2012 realicé una de mis primeras colecciones con ese material, «Transformación lúdica», que partía de un espiral que se desplegaba pudiendo combinar módulos; una propuesta que mostré en Tienda Malba. Siento que la joyería contemporánea me permitió encontrar el lenguaje para expresarme, más allá de la materialidad. Es una búsqueda y un descubrir constante”, cuenta.
Mucho antes ya había decidido profesionalizarse en la joyería. “De 2005 a 2011 asistí al taller de Fabiana Gadano, en el que fui incorporando nuevas técnicas y adquiriendo otra mirada que me llevaron a descubrir y profundizar en la joyería contemporánea. También, realicé otros talleres y workshops, como con Irina Fiszelew, en el que pude sumar una nueva manera de gestionar mi trabajo”.
Cuenta con un banco donde volvió a trabajar directamente sobre el metal para soldar, calar y limar con las herramientas de joyería necesarias, tales como soplete, torno, limas, sierras, etc. Por otro lado, dispone de sublimadoras, con la que maneja materiales alternativos, como el mencionado cuero. Pero también trabaja con caucho, silicona y telas engomadas. “Es en este espacio donde pongo en juego la imaginación e inquietud por experimentar constantemente e investigar. Trato de probar y dejarme llevar para salir de lo estructurado o previsto”.
Más allá, tiene una mesa multifunción, que de igual manera va cambiando de destino según la necesidad. Se usa para preparar pedidos, confeccionar croquis o dibujos que luego pasarán a ser nuevos diseños y también se utiliza para realizar el moldeado en cera de las piezas que lleva a fundir. Dispone también de un escritorio, el espacio más despejado del taller, donde ubica su computadora para el trabajo más duro que admite es el que menos disfruta hacer.
Sin limitaciones
En este espacio creativo divide su tiempo entre su joyería más comercial y otra más personal o artística, en la que se permite crear sin limitaciones de procesos productivos, costos, tiempos de ejecución. “A veces se unen, ya que en varias ocasiones pude lograr una bajada de piezas de exposición para luego reproducirlas con los cambios requeridos. Al metal llego por el diseño que parte de un dibujo.
“Y con el cuero recuperado, entre otros materiales, me dejo llevar y juego. Un proceso que se dio como consecuencia de una transformación personal en la que fui incorporando herramientas en favor del bienestar, como la meditación, para aflojar posturas estructuradas. Y este concepto también lo trasladé a mi joyería. Trabajo mucho sobre la experimentación y resignificación de materiales alternativos porque me encanta encontrarles otra vuelta.
“Con todo, la joyería me abrió la cabeza y pude empezar a indagar en el concepto más allá de la estética”, indica.
Procesos de experimentación
En ese proceso, señala que probó con una gran diversidad materiales según lo que quería contar en cada momento. A la cera para el metal y al cuero, le sumó experimentaciones con resina, caucho, silicona, poliuretano expandido, cintas de video, telas, sachet de leche y ahora guata, entre otros reciclados.
Para esto aplicó técnicas tradicionales de la joyería y también la termofusión. “Este método se popularizó bastante, pero cuando comencé a investigar con la pistola de calor y luego con la plancha manual hasta llegar a la sublimadora, era una técnica inusual; con el tiempo, fui explorando y descubriendo una alternativa expresiva interesante”.
Entre sus últimos trabajos, está una colección de piezas en guata trabajadas con calor, con la que logra volumen y consigue sumar color con tintes naturales. Hoy, además indaga con biomateriales y también con algunas piezas textiles. “Todo está en etapa de investigación, en un proceso de prueba en el que busco posibles prototipos”. En tanto, analiza una propuesta para preparar exhibir sus trabajos en escultura y joyería en una galería de Uruguay.
Entrevista a Alejandra Agusti
Apuntes | Notas
“El proceso que implica la joyería siempre es estimulante”

Alejandra Agusti es escultora, escenógrafa, diseñadora y también joyera. Su taller revela una dedicación casi exclusiva a la joyería contemporánea, con gran variedad de herramientas que fue reuniendo por necesidad, para “ensayar y probar de todo”, cuenta.
Discípula de Antonio Pujía, María Medici y Jorge Castañón, sostiene que aprender joyería le abrió un mundo de posibilidades. Como con la escultura se deja llevar y crea casi inconscientemente: “Me atrapa el material, lo trabajo y recién cuando termino descubro que hay algo de esa materialidad que me evoca una historia”.
Sus últimos trabajos fueron elegidos por la maestra inglesa Caroline Broadhead para exhibirse desde hoy en la feria Schmuck que se realiza en Munich hasta este domingo 12.
Qué hace, con qué, cómo es su proceso creativo y qué papel juega la lucha de las mujeres y la guerra en su trabajo.
_Llegaste a la joyería por la escultura.
_Empecé joyería porque hice escultura con el maestro Leo Vinci en cuyo taller conocí al artista calabrés Antonio Pujía con quien hice un seminario. Por años hice, y aún hago escultura, pero con el tiempo advertí que necesitaba mucho del otro. La escultura requiere de mucho espacio, todos los materiales son grandes e implicaban constantemente una logística y movida importantes por lo que quise indagar en una escala menor.
Una amiga tenía un local de muebles y siempre exponía piezas de joyería -de Carolina Dutari- en la vidriera que me encantaban y, al mismo tiempo, vi una nota sobre el trabajo joyero de María Medici, la contacté y arranqué. Hice primero un intensivo en verano, luego seguí estudiando por años en su taller escuela y con un grupo de compañeras participamos de la feria Puro Diseño y hasta recibimos el premio Revelación por un trabajo con materiales industriales. Una experiencia buenísima. Después pasé a estudiar también por años en el taller La Nave del maestro Jorge Castañón. Así, con la joyería se me abrió un mundo creativo súper interesante.
Sumé otros workshops, simposios, cursos y talleres, con Francisca Kweitel en Proyecto 8, por ejemplo, y de esta manera la joyería me fue atrapando.
En paralelo, siempre hago escultura que también me apasiona. Lo mismo escenografía, con la que llevo adelante un taller educativo. Siempre con las manos en talleres porque para mí es un espacio único que me permite crecer a diario.
“La joyería me abrió a un mundo creativo súper interesante”.
_¿Cómo es tu proceso creativo?
_Nunca pienso antes lo que voy a hacer salvo que sea algo por encargo o un pedido o algo hecho con un fin determinado. En general, me atrapa el material, lo trabajo y recién cuando termino descubro que hay algo de esa materialidad que me evoca una historia.
Es como un trabajo meditativo, en el que me sumerjo a la experiencia y cuando la transito y avanzo en una resolución se manifiesta una respuesta. Esto me pasa en la joyería y no tanto en la escultura. Esta supone admiración o ser vista, la gente la rodea, accede desde el afuera. En cambio, en la joyería se da una experiencia distinta: el que la lleva, la expone, le aporta mucho, le da un significado que tal vez no tenía. Tal vez, por esto último, me gusta más la joyería, porque sé que mi trabajo se completará con el otro y nunca se cómo y con quién y eso es mucho más interesante.
“Me atrapa el material, lo trabajo y recién cuando termino descubro que hay algo de esa materialidad que me evoca una historia.”
_¿Con qué materiales trabajás?
_Los materiales con los que he trabajado son muchos y variados. Empecé con saquitos de té y lana, seguí con una especie de rasta que dejan los animales al rozar el alambrado, también azulejos de demolición, ropa vieja usada, corchos, pirograbado sobre pergaminos, dedales, vainas de balas, suelas de zapatos…
Es que hay materiales que no están visibilizados y me interesa ponerlos en valor. Y en ese proceso de construcción surge una historia que puedo contar a través de mi obra, no es que tengo una intención previa sino que se genera una idea posterior.
Y sin quererlo la repetición juega un papel importante. Al relacionarme con el material puede que se genere un patrón o una secuencia, se abren posibilidades que limpian o aclaran una situación. Son elementos usados que vuelvo a utilizar o a reunir o a hacer visible y que terminan por componer una historia.
El encuentro con el material a veces es fortuito, pocas veces es deliberado. Hay mucho de intuición y hasta de revelación o que una cosa lleva a la otra y termino por ejemplo con los dedales. Siempre se da una intervención importante, como con este elemento de protección de la costura con cuya pieza participo ahora de Schmuck.
“Hay materiales que no están visibilizados y me interesa ponerlos en valor.”
Materialidades evocadoras
_La imagen de la mujer es una constante en tu trabajos.
_Sí, es cierto la imagen de la mujer está muy presente en mi trabajo, como en el collar «Alianza de mujeres» hecho con esos dedales. Una pieza que termina por retratar el comportamiento con el que las mujeres responden a la hostilidad: se protegen, se, juntan, se unen. Esta es una reflexión posterior con la joya resultante en la mano que me interesó exhibir; por eso, estoy orgullosa de que se muestre en Munich.
Mi intención es seguir trabajando con los dedales porque de alguna manera sucede algo, se empieza a dar que se enhebra una historia de protección y unión de las mujeres que me interesa seguir investigando. Es un tema que me toca en lo personal porque estas piezas derivaron en un homenaje a las mujeres de mi vida y de mi pasado, a todas las que lucharon para que podamos estar donde estamos hoy y también a las que con ese legado en la memoria seguirán peleando y conquistando.
Y respecto de la alusión a las mujeres, también participé de «Mujeres abordando la memoria», como resultado de un trabajo en la clínica de obra de la artista Dolores Casares, en el que utilicé suelas de zapatos intervenidos con gofrado. Un material que repetí en la muestra «Somos lo que hacemos» del taller de Jorge Castañón.
“La imagen de la mujer está muy presente en mi trabajo”.
_El proceso es importante.
_Es lo más importante, no me interesa el resultado. Me encanta probar, ver qué pasa con el material, cómo se comporta ante las intervenciones, cómo se desarrolla. El proceso de investigación es siempre fascinante, te permite aprender muchísimo y es lo más valioso.
El proceso me atrapa, como el que supuso la realización de esos collares caravana con los que se identifican a los animales que presenté en la primera bienal de joyería, por ejemplo. Cuando descubro el hilo conductor que va desarrollando la pieza no puedo parar.
“El proceso es lo más importante, no me interesa el resultado…”
_¿Qué te interesa mostrar con la obra que presentás en Schmuck?
_Los collares «Memoria» y «Alianza…» muestran luchas históricas por salir de un yugo, agresión o adversidad, como mencioné. Los presenté porque los procesos de trabajo que implicaron y sus resultantes son muy sugerentes; por eso, me alegró que fueran elegidas para exhibirse en esta feria de Munich.
Tanto los dedales como las vainas son elementos muy fuertes y para mí, que soy hija de inmigrantes eslovenas que se abrieron camino solas y la pelearon duro, representan esa historia invisibilizada que terminé por poner en valor, en la que la mujer tiene un papel tremendamente importante. Estas piezas aluden a esas mujeres que pudieron y debieron hacerse cargo. Cuando terminé de construir las piezas me di cuenta de lo que significaban y me dije: sí es esto, esto me representa, y resultó ser un espejo de mi historia. No solo me pareció interesante sino hasta sanador.
«Memoria» también fue elegida por Schmuck y comenzó a gestarse cuando arrancó la invasión rusa a Ucrania. Ese inicio de la guerra me movilizó, una movida de familias que se ven obligadas a huir, que se separan, parte de ellas se pierde, pero fue tal vez un proceso inconsciente que me llevó a usar esas vainas. Y representan las marcas de la conquista, la lucha por salir de la subyugación y, como siempre, las batallas cobran fuerza en la unión; tal vez por eso se dio el enhebrarlas, porque juntas se vuelven un símbolo, una manifestación de la lucha colectiva. El vacío de esas vainas usadas también tiene que ver con parte de mi familia que padeció la guerra y en su momento se topaba con rastros de una lucha impiadosa que seguía dañándolos.
Esta propuesta que llevo a Munich no es la primera que presento sino la octava creo, si no cuento mal. Fue una gran sorpresa haber sido elegida esta vez. Es que de alguna manera postularse y animarse a participar es parte de ese proceso en el que también se aprende. El intercambio con otros joyeros siempre es enriquecedor, te amplía la mirada.
“Los procesos de trabajo que implicaron (los collares «Memoria» y «Alianza…») resultaron muy sugerentes.”
_¿Trabajás con elementos hechos o usados?
_En un principio me hacía ruido trabajar de cero con metales habiendo tantos materiales y cosas hechas. Por eso, me encanta usar elementos de piezas hechas o materiales ya usados, como esas mangueras o resortes con los que trabajé cuando estudié joyería con Medici, por ejemplo.
Pero también modelar en cera que implica algo de escultura me gusta mucho, lo mismo que en madera aunque no la utilice mucho en joyería.
“Me encanta usar elementos de piezas hechas o materiales ya usados… también modelar en cera que implica algo de escultura me gusta muchos.”
_¿Cómo es tu propuesta de Ensamble Espacio?
_Es un espacio de taller que fusiona y ensambla un mix de saberes, un lugar de experimentación en el que busco acompañar en el proceso que cada uno elige y vivencia para materializar sus ideas, con ciertas herramientas por supuesto. Me interesa que quienes asisten también puedan investigar, ensayar, probar y aprovechar ese proceso para aprender, para hacer su propio recorrido en el que pueden suceder cosas, en el que puede suceder la joyería.
Me gusta acompañar, en particular, a chicos desde 10 años, entre otros, y el trabajo tiene que ver con los ensambles y encastre de materiales. Cada uno de los que vienen a Ensamble trabaja con materiales diversos en procesos que resultan siempre interesantes. Mostrar el proceso que implica la joyería siempre es estimulante, por eso repito que es lo más importante. La joyería es una rama del arte que facilita un sinfín de posibilidades. Un arte que siempre permite canalizar algo interesante.
Más allá de los intereses, el trabajo permite soltar, calmar, porque nada es urgente ni importa lo que se haga sino lo que pasa cuando se hace. En momentos en que el resultado, la urgencia y lo casi perfecto a veces parecieran prevalecer, en un espacio de taller buscamos todo lo contrario. Soltar para crear es sanador. Se trata de decidir probar qué sucede y elegir. Esto es lo que más me gusta y soy una agradecida
No preparo estudiantes de medicina que deben saber la medida correcta de una medicación, por ejemplo, sino que compartimos con estudiantes y artistas que buscan, en general, un espacio de expresión.
No obstante, en este mismo espacio de taller de joyería se aprenden y trabajan técnicas, nos dedicamos a las terminaciones como corresponde y se jerarquiza el material.
“La joyería es una rama del arte que facilita un sinfín de posibilidades.”
Un arte canalizador
_¿En todas las disciplinas con que trabajás lográs canalizar algo?
_Depende. Sólo trabajar con las manos te lleva a una conexión inesperada, auspiciosa, especial. Es como sintonizar con una especie de mantra que está en continuo y armoniza. Esto se da en la joyería y en la escultura; en escenografía, que es otra de las disciplinas en las que trabajo, está todo un poco más pautado; esto último también se dio en mi desempeño como decoradora o diseñadora de interiores en el que uno sigue ciertos criterios.
En joyería, aunque haga alguna pieza a pedido hago lo que me parece, lo que siento, porque me gusta y desafía ver qué me pasa con el otro; sobre todo, porque después ese otro participa de su exposición al llevarla de aquí para allá. Como decía, el usuario interviene en y con la pieza al portarla.
En «To The Point», y también lo replicó en una charla en su paso por Buenos Aires, la joyera y profesora alemana Daniela Malev, plantea los diversos significados de un broche de joyería de acuerdo a cómo se usa; no siempre resulta lo mismo si se lleva de una u otra manera. En ese mismo sentido, es que me interesa saber del otro, para saber cómo será como usuario de joyería, cómo le interesa portar o no una pieza de joyería porque puede que en ese uso la pieza signifique algo diferente, y está bueno estar abierta o atenta a esa posibilidad.
“Trabajar con las manos te lleva a una conexión inesperada, auspiciosa. Es como sintonizar con una especie de mantra que está en continuo y armoniza.”
_¿Pero no es más eso que el artista joyero puede expresar que aquello que el usuario aporta?
_No, si el otro no aporta o suma no siempre se da ese resultado. Es decir, cuando uno se sienta en el banco a crear para el otro es imprescindible un intercambio. En lo personal, ese contacto con el portador de una pieza de joyería es importante.
Independientemente de esto, cuando creo joyería de alguna manera tengo que generar una historia, y en el proceso se va dando; e insisto, es lo que más me interesa. Cuando hice esas piezas con fósforos, por ejemplo, todo pasaba por la necesidad de iluminar. En los distintos proyectos siempre hubo o se dio una historia.
“El contacto con el portador de una pieza de joyería es importante”
_¿Qué significa Schmuck para vos?
_Schmuck es un evento para comunicar, un encuentro internacional de joyeros que merece ser difundido porque jerarquiza el trabajo artístico de muchos y, sobre todo, muestra una diversidad interesantísima.
Participar de esta muestra es un orgullo que comparto con otras joyeras argentinas, como Cecilia Richard que fue la primera en destacarse, también, por su parte o por parte de una galería -que es otra de las posibilidades que ofrece esta feria- está Fabiana Gadano; también Jimena Ríos, Monique Lecouna y Gabriela Marcos, entre decenas de artistas de otros países.
Incluye decenas de eventos, entre exposiciones, presentaciones, visitas a ateliers, etc. en un gran circuito por Munich que sin duda conecta y enriquece. Veremos qué pasa en estos días…
Entrevista a Fabiana Gadano
Apuntes | Notas
“La joyería artística supone expresarse sobre la base de una necesidad interna”

La paradoja de visitar un acuario la llevo a canalizar su preocupación por la propagación de plásticos. Y la necesidad de tomar conciencia la hizo asumir una postura e intentar llamar la atención para paliar la acumulación creciente. “Hay tantos materiales que pasamos por alto que a lo mejor podemos agregarles valor”, se decía, y desde hace 15 años puso manos a la obra en el PET con que se hacen las botellas de bebidas para convertirlos en joyas que resultaron destacadas y hasta premiadas.
Fabiana Gadano es una de las maestras joyeras más reconocidas del país. Está dedicada a dar clases en su taller, otras escuelas y museos y en la universidad de La Plata, donde estudió Diseño industrial.
Se especializa en la transformación de uno de los materiales más sintéticos y contaminantes, creando piezas únicas que hoy exhibe en Munich, a propósito de Schmuck, la feria de joyería contemporánea más importante del mundo.
Cómo lo consigue, qué técnicas joyeras y proyectuales aplica, el “espíritu más reflexivo, analítico y crítico” que adquirió con al estudiar curaduría de arte.
Sus últimos trabajos, proyectos y opiniones que la definen.
_¿Cuál es el discurso que sostenés y con qué idea?
_Todo lo que usamos, nos ponemos y toda nuestra actitud comunica y dentro de eso está el el llevar de la joyería. Elegir ciertos materiales que de alguna manera hablen sobre algo determinado es una forma es asumir una postura. La decisión de usar plástico no implica que vaya a solucionar la problemática de la basura sino que busco concientizar o sugerir o poner el foco en que hay tantos materiales que pasamos por alto que a lo mejor podemos agregarles valor, ponerles una etiqueta estética, hacer algo más lindo o más poético, más saludable, por supuesto, que nos haga pensar en la naturaleza que castigamos día a día.
No se trata de un simple reciclado porque de por sí no tiene mucho valor, por eso tiene que haber una búsqueda, un valor agregado por lo utilitario o estético, algo que aporte sino seguimos acumulando objetos y no es el objetivo.
“Elegir ciertos materiales que de alguna manera hablen sobre algo determinado es una forma es asumir una postura”.
_¿De qué manera portar joyería en el cuerpo facilita la difusión de esa idea? ¿Es condición sine qua non?
_No es condición necesaria. Es una manera posible. Genera una posibilidad de interacción o comunicarse con otro y siempre es un motivo de conversación, especialmente cuando no son las piezas de joyería habituales.
Es que la joyería siempre comunica, aun cuando tenga puesta una simple y habitual cruz, que dice algo de mis creencias.
Cuando esas piezas no son las acostumbradas, las decodificamos y también generan otro canal de comunicación, a veces explícito porque hay gente curiosa que le interesa saber y pregunta, otras es implícito porque se interpreta según la relación que se establece. Esta es una manera.
Hay otras maneras porque la joyería no siempre es para usar. Hay personas que atesoran porque la joya tiene un valor afectivo o porque hay una idea detrás y le encantó y la comparte pero no necesariamente la lleva sobre el cuerpo. En este caso, también hay una instancia previa que tiene que ver con la comunicación, que implica enterarse, saber el por qué esa pieza, para qué se hizo, cómo se construyó. Hay muchas maneras de ver o de entrarle a la joyería. También hay muchos que no se preguntan qué es esa joya, simplemente les gusta y se la llevan y la portan o exhiben y esto tiene más que ver con lo ornamental, con el gusto personal. Es igualmente importante porque tiene que ver con el deseo que provoca una joya, revela cierta intimidad ese interés por tocarla, agarrarla y llevarla.
“El gusto por una joya tiene que ver con el deseo que provoca, ese interés por tocarla, agarrarla y llevarla revela cierta intimidad.”
_¿Hace cuánto que trabajás este material?
_Aproximadamente desde 2009. Por entonces visité el Acuario de los Dos Océanos en Ciudad del Cabo, hoy me parece controvertido porque al tener una mayor educación cuestiono la necesidad de los zoológicos y acuarios entre otros espacios de cautiverio de animales aunque entiendo que algunos buscan generar conciencia de lo hermoso que es ese mundo y la necesidad de preservarlo. Era bellísimo y entonces me preguntaba si se pudiera plasmar algo de esa belleza, qué hacer para que la naturaleza no se pierda; me hizo tomar conciencia de lo hermoso que es el mundo y lo imprescindible que es cuidarlo para que sobrevivamos y vivamos mejor.
Un par de años antes había visto en Península de Valdés unos móviles hechos de botellas que evocaban el mar que me llamaron la atención. Y me sumó mucho el seminario «Entrando al Ma» de los artistas japoneses Sayumi Yokouchi y Jiro Kamata, invitados por la entonces Casa Petit Comité, en el que trabajé con PET.
“…Me preguntaba si se pudiera plasmar algo de esa belleza, qué hacer para que la naturaleza no se pierda.”
Ampliar la mirada
_¿Qué descubriste en esa instancia que te sirvió para tu trabajo?
_Por empezar fue una semana en la que me dispuse a vivenciar, un momento de experiencias que siempre es positivo porque implica una suspensión de la rutina diaria, en el que los sentidos se ponen en alerta.
Ese concepto ma, que es un vocablo japonés que significa el espacio o tiempo entre, que puede ser una pausa o se refiere también al momento entre que bajas los palillos y te llevás la comida a la boca, también un ma pueden ser esas piedras entre los senderos japoneses en los que pisás y elegís dónde vas a dar el próximo paso, y referido a las formas puede ser la silueta que se dibuja entre nuestros perfiles mientras conversamos.
Uno de los ejercicios consistía en recuperar la silueta que se formaba entre los objetos; esto fue un descubrimiento interesantísimo que me permitió recuperar esos espacios y desde entonces me amplió la mirada en todo sentido; adquirí un repertorio formal antes no visto.
Otro, supuso sobre la base de esos ma tomar un material y, valga la redundancia, materializar estas formas y, como en esos días ya había empezado a trabajar con plásticos y gomas, elegí el PET. Un seminario de apertura a herramientas creativas que me permitió adquirir otros elementos para trabajar.
Ya había hecho otras investigaciones con el PET. Y sí, inconscientemente evoqué esas formas más orgánicas u otras más geométricas no lo sé; no importa qué fue primero sí que surgió en el hacer y resultó una punta muy provechosa.
“Me permitió recuperar esos espacios y desde entonces me amplió la mirada en todo sentido; adquirí un repertorio formal antes no visto.”
_¿Usás un material producido para desechar como residuo no biodegradable. ¿Al reconvertirlo y sacarlo del circuito buscás frenar esa circulación?
_Esa es mi intención, Y al transcurrir los años voy viendo cómo mi trabajo se hace eco de políticas de reciclado, aunque he visto que para muchos es una postura que termina desvirtuando ciertas intenciones como la mía; hay que tener cuidado de no dejarse manipular y más bien hay que adherir a planes y proyectos que realmente contribuyan a sacar el plástico del circuito vicioso de la contaminación.
Noto que hoy hay más conciencia de lo nocivo del plástico; de hecho se recicla más que cuando empecé a trabajar este material.
Además, ha habido un cambio en el material. Antes el plástico con que trabajaba tenía una calidad y ahora el PET de las mismas marcas es levemente diferente, más gomoso, no es tan quebradizo, tiene un tono más amarronado, antes era más cristalino y esto se debe a que ahora se usan botellas recicladas. Entonces, hay un porcentaje menor de producción de plástico para envases porque se utiliza el circulante; las fábricas sostienen que reciclan algo menos de un 20 por ciento; es decir, algo está cambiando. También hay una restricción, ya que para los alimentos no se puede usar cualquier tipo de plástico lo cual supone una clara trazabilidad del origen de esos plásticos.
“Hay que adherir a planes y proyectos que realmente contribuyan a sacar el plástico del circuito vicioso de la contaminación”.
Trabajar para transformar
_Con uno de los materiales más sintéticos conseguiste un aspecto muy orgánico, que no requiere de una transformación química como la que lo formó sino mecánica o ¿cómo lo lográs?
_Sí, es mecánica. Ese impacto que me causó el acuario mencionado y el leer tantas noticias sobre el desastre ambiental que provocamos en el planeta, hace que mis piezas tengan cierto trasfondo de la naturaleza. Por eso es lógico o no me sorprende que lo primero que producen o manipulan mis manos son piezas con un lenguaje orgánico que claramente remite a la naturaleza. Casi todo lo que hago evoca a lo natural.
Aunque tengo una formación muy técnica que también influye por mi carrera de diseño industrial. Como esto responde a un saber más racional, a veces los productos resultantes parecerían más rígidos, más estructurados. Pero en mi caso se filtra ese impacto al que hacía referencia por lo que tiene que ver con lo afectivo. Esto es parte del lenguaje que trabajo.
Respecto a la transformación, las operaciones son muy sencillas. Se trata de migrar técnicas, saberes adquiridos o formados en otros universos, sean de la joyería, diseño, carpintería, manejo del papel o de la construcción. Me alimento de diversos universos y hago una transformación del material casi manual, porque implica, limpiar, recortar, corrijo, trabajo con fuentes de calor suaves, como un secador de pelo, un mechero con alcohol o una vela, para apenas hacer una termocontracción ya que el material reacciona, se curva y modula. No mucho más que eso.
“Se trata de migrar técnicas, saberes adquiridos o formados en otros universos, sean de la joyería, diseño, carpintería, manejo del papel o de la construcción”.
_¿Pero aplicás técnicas de joyería?
_Me encanta la construcción manual con herramientas, y sobre el PET aplico técnicas propias de la joyería y pruebo para ver resultados, como el uso de lijas para el esmerilado. Esmerillar y aplicar calor sobre el metal para conseguir cierta maleabilidad es muy de joyería.
Esto lo complemento también con construcciones bien de joyería al incorporar metales tales como bronce, alpaca, plata y cobre con, por supuesto, gran protagonismo del PET. El metal me sirve para resolver cierta funcionalidad que con el PET es más complicado de obtener y, en general, tiene que ver con el soporte de la pieza o con la estructura en el caso de los anillos, una base en broches cuyas agujas o espinas hago en acero inoxidable o los aros que son siempre en plata. De todos modos trato de que la intervención con el metal sea mínima, que pase a segundo plano, que acompañe.
“Sobre el PET aplico técnicas propias de la joyería y pruebo para ver resultados”.
_Imaginaba que en tu taller tendrías un almacén de plásticos por morfología, color y hasta textura.
_Te muestro: tengo una selección de plásticos que me llaman la atención, acumulo muestras y colores y también el resultado de distintos experimentos. Al principio me daban y mandaban de todo pero ahora todos los que colaboran saben qué tipo de plástico uso, que es el PET. Cuando son colores raros, los conocidos me traen. Lamentablemente con el consumo familiar y de amigos me arreglo, porque cada vez hay más envases de plástico tanto para comida como para limpieza de todo tipo. Así que resuelvo sin dificultad la etapa de acumular, lavar y cortar para achicar el volumen y no sólo para realizar piezas de joyería sino también para utilizar como recipientes de teñido, por ejemplo, pero es alarmante cuanto plástico usamos.
La producción de plástico más impresionante que utilicé fue de más de 700 botellas gaseosas y agua mineral que, como fue en un principio y para un evento tan particular como la presentación en Loot Mad About Jewelry, el museo de diseño de Nueva York, la registré especialmente. Con ese procesamiento realicé la colección «Natura» con más de 220 piezas de joyería contemporánea.
Algunas botellas tienen texturas como nervaduras o puntos que son muy lindas pero que requieren de una recolección particular para tener el material suficiente, de manera, por ejemplo, de trabajar todos los módulos con esas nervaduras. Prefiero trabajar con PET liso que no es tan rígido, aunque no es común y corriente.
“La producción de plástico más impresionante que utilicé fue de más de 700 botellas gaseosas y agua mineral para más de 220 piezas de joyería contemporánea.”
_¿Cómo conseguís ese efecto satinado tipo vidrio?
_Cuando me propuse trabajar con el PET parte del desafío era cambiar ese código de inmediatez con que identificamos al plástico. Por eso trabajé para detectar cuáles eran sus atributos que hacen que lo reconozcamos y busqué cómo contradecirlos. Esas propiedades son, entre otras, el brillo por eso lo bajo con un efecto satinado y la transparencia por eso busco la traslucencia que deja pasar la luz de manera más difuminada.
Lo trabajo con el calor con un método mediante el cual realicé las piezas de la colección «H2O» que en esa primera etapa eran transparentes. Con esta serie obtuve en 2012 el Premio Adquisición del XI Salón Diario La Capital y del Museo Juan B. Castagnino de Rosario.
Segunda oportunidad
Buscaba elementos que me permitieran la calidad de la propuesta estética. Desde ya la forma y la terminación superficial que también aporta mucho. No se trata de que me interese borrar que sea plástico sino más bien evocar o provocar las ideas que están por detrás y que quiero transmitir con estas joyas contemporáneas. Sacarle brillo al material fue un paso importante y esto trajo aparejada la textura y su manejo con lija, faja esmeril o una muela o hasta con la polea; y hasta probé con el torno y hasta arenado. Es decir, me abrió un mundo, el mundo de lo sensible que percibimos.
El efecto reflectante se consigue justamente con la textura pareja que se logra con la aplicación de lija. El trabajo manual es importante, las máquinas ayudan pero la última pasada o terminación a mano hace que la pieza sea única porque con esta consigo uniformar o controlar la pieza. Así, mientras lo voy transformando dialogo con el material.
Como la mano no hay, y es un tiempo para pensar, requiere de mucha paciencia y de estar en el aquí y ahora. Este es el gran aprendizaje que agradezco y le debo a la joyería, el cual supone respetar el tiempo que llevan los procesos, implica dedicación y asumir que no hay nada para perder y todo para ganar. Si alguna pieza sale mal o no como quería, fue un tiempo que invertí en tener una experiencia… si una pieza se derrite, se arregla o te da la oportunidad de volver a realizarla. La joyería siempre te da una segunda oportunidad.
“A la joyería le debo la paciencia, el respeto, la dedicación y el estar aquí y ahora. En joyería tenés todo para ganar, nada para perder.”
_¿Descubriste otros efectos o estás trabajando en algún otro sobre el plástico u otro material?
_La posibilidad del cambio de color fue fundamental. El color es un atributo muy importante para las formas, muy potente como herramienta de expresión y comunicación. El color no es inocente, dice mucho, permite hacer asociaciones y pensar en determinados mundos, supone muchas idas y venidas y genera un sinfín de posibilidades. Cuando logré hacer algunas transformaciones de color también se me abrió un panorama interesante. En el interín, en el proceso, en la experiencia, muchos procesos fracasaron, hubo muchas maneras de hacer que comprobé e incorporé.
El manejo del color de alguna manera fue gracias a Mabel Pena que me sugirió el uso de color, a propósito de una requisitoria de la curadora del Museo de Arte Popular José Hernández para una expo, y fue un ábrete sésamo. Trabajo con el color del plástico y a veces lo tiño o no, según lo que pretenda.
Mediante la comunicación online con mis alumnas que conocí en los cursos online que ofrezco supe de las tinturas disponibles en otros países, donde hay más circulación de insumos; así voy sumando a la lista de posibilidades. Por ejemplo, una estudiante de México me contó que probó con el pigmento de achiote que tiene un tono rojizo un poco amarronado agradable. Es ese condimento sustituto del azafrán procedente del fruto de una planta, que en el período prehispánico se empleaba en la cocina y hoy se extiende a las industrias alimenticias, cosmética y textil, ahora puedo decir que sirve para aplicarlo a la joyería contemporánea.
“La posibilidad del cambio de color fue fundamental. El color es un atributo muy importante para las formas, muy potente como herramienta de expresión y comunicación”
_¿La propiedad de termocontraíble fue clave en tu procesamiento del PET?
_Al principio fue clave y es lo más aceptable para piezas orgánicas que remiten a la naturaleza y que tanta fascinación ejercen. Una especie de compensación que hace fluir el plástico que tanto estanca. La naturaleza en el arte siempre ha jugado un papel importante, siempre genera empatía y haberlo conseguido aun con un material sintético me enorgullece. Para esto el uso del calor es fundamental.
Como contrapartida hice otra colección como «Ciudades», que gusta más a los proyectistas o arquitectos, la cual tiene más que ver con esa educación adquirida. Será porque estas piezas, que trabajé con remaches metálicos, se podrían reproducir mediante plantillas y hacer otras casi iguales. También será porque estas piezas remiten a una arquitectura modernista.
Este material es muy rebelde al pegamento por eso apelé a los saberes adquiridos en la joyería como el uso del calor y los remaches que también se usa en la talabartería y en la indumentaria.
“La naturaleza en el arte siempre ha jugado un papel importante, siempre genera empatía y haberlo conseguido aun con un material sintético me enorgullece.”
_¿Qué conceptos del diseño industrial aplicás?
_Fundamentalmente los criterios constructivos. El proceso de construcción de piezas a mano tiene esta base más técnica o saber más mecánico que deriva en la manera de armar las piezas. La diferencia es que en joyería me quedo en lo que en diseño se conoce como el prototipo, que luego al adaptar procesos se hace la producción o las repeticiones. En algunos casos las hago y en la mayoría me quedo con esa pieza original porque me permite de alguna manera controlar y manejar el resultado hasta el final.
El criterio de proyectar o pensar está siempre presente. La construcción en plástico parecería tener más que ver con lo espontáneo, con la creación artística -que para mí significa crear en base a imágenes internas o expresarse en base a una necesidad interna porque la joyería artística supone crear o expresarse sobre la base de una necesidad interna-, pero bueno en la parte de construcción de la pieza interviene una mirada proyectual. Un proyecto que supone entender cuáles son los requerimientos, sobre todo si es una pieza de uso, ya que algunos materiales y formas pueden ser más aptas que otras.
“La joyería artística supone crear o expresarse sobre la base de una necesidad interna.”
Cuando lo funcional define
_¿Siempre pensás tus joyas como piezas de uso?
_Sí. Me cuesta mucho prescindir del uso o portabilidad de una pieza de joyería, aunque repito, admito que no es su fin y no es necesario. Lo funcional ayuda y termina de definir una pieza de joyería.
“Lo funcional ayuda y termina de definir una pieza de joyería.”
_En tus últimas piezas incorporaste lo digital.
_Trabajé con archivos fotográficos digitales. Son fotos viejas de reuniones familiares, que primero trabajé con un sistema digital para achicarlas en un proceso que también tiene que ver con lo proyectual, lo cual supone un proceso de transformación y adaptación en función a la necesidad, un recurso que claramente me viene del diseño industrial. Luego las imprimí en acetatos, que intervine porque son brillosos, de esta manera otra vez volví a aplicar un saber distinto.
Cómo tratar el material sin perder la imagen me pregunté en el proceso y apliqué herramientas de abrasión y lacas para acentuar el grado de opacidad. Estas son algunas de las operaciones que realicé sobre el acetato, presente en las piezas que presentó en la expo que ahora se ve en Munich.
La incorporación de laca o un barniz al agua mate se debe a que manipulaba un acetato impreso, justamente para preservar las imágenes.
“Mi trabajo supone un proceso de transformación y adaptación en función a la necesidad, un recurso que claramente me viene del diseño industrial.”
_¿El teñido lo hacés en el proceso inicial o final?
_Se puede hacer en cualquier momento pero prefiero realizarlo en la previa, antes de armar las piezas, pero probé de todo y los resultados son siempre interesantes.
Cuando te desprendés de la pieza como objeto preciado, podés probar libremente con la confianza de que no tenés nada que perder. Si algo no me cierra sigo buscando. Si, por ejemplo, la tintura no me queda como quiero, la pierdo pero gano en otra opción con que me identifique, que me guste más. Y en esas búsquedas he tenido experiencias maravillosas con grandes hallazgos, como así también tengo una caja con piezas que ni muestro porque me parecen horribles, pasa de todo…
“Probé de todo y los resultados son siempre interesantes.”
_Además de diseño industrial hiciste la carrera de Curaduría de Arte.
_Diseño Industrial es muy práctico -además de esta carrera de grado en la UNLP hice el curso anual, School of Visual Arts, en Nueva York-, pero sentía que necesitaba un mayor basamento teórico. Entonces, opté por Curaduría para entender nuestra cultura, de dónde venimos o alimentamos en términos generales; también, me dio herramientas críticas para analizar y empezar a entender por dónde quiero ir; me aportó mucho desde el punto de vista de la semiótica para entender cómo reelaboramos y para comprender que cada uno de nuestros discursos está basado en discursos previos. Con todo, pude desarrollar un espíritu más reflexivo, analítico y crítico.
“Pude desarrollar un espíritu más reflexivo, analítico y crítico.”
_¿En qué proyectos estás trabajando?
_Estoy bastante abocada a la docencia en mi taller donde ofrezco técnicas de joyería en general no apunto a la aplicación del PET sino a cualquier material que elijan. También, brindo cursos en otras escuelas de manera online, lo mismo volveré en el segundo semestre en el MAP y en abril lo repetiré en forma presencial en el ahora Espacio Joya. Y sigo adelante con la materia de Diseño de Joyería como parte del posgrado Diseño del Indumento, de la Facultad de Artes de la UNLP, que aborda el proceso de diseño de Indumentaria y Joyería.
“Estoy bastante abocada a la docencia en mi taller donde ofrezco técnicas de joyería en general no apunto a la aplicación del PET sino a cualquier material que elijan.”
_Trabajaste en otros materiales además del PET y el metal.
_Sí, con papel, maderas, piedras y bastante en mix con metal, claro. Estuve mucho con metal porque después de Diseño industrial estuve por siete años con el maestro de origen armenio Aschian Sarquis trabajando con técnicas tradicionales en oro, plata y piedras, después seguí por otros muchos años con Jorge Castañón donde aprendí otras técnicas más experimentales, en un principio sobre metal y comenzando a pensar más en el concepto. En un momento se enseñó joyería con el mandato del manejo conceptual pero ahora es más libre.
A veces pienso un concepto que materializo en una pieza, otras es al revés; muchas, juego con el material y esa intervención me sugiere algo; también hago el esfuerzo por reconstruir a qué me lleva eso.
Y en esas cosas de la semiosis, de la experiencia, me pregunto a qué remite o por qué me resuena y me doy cuenta que hay algo, que viví algo de eso o alguien me contó y me quedó picando; eso también es muy común, inconsciente y hasta genuino; el presente o el futuro muchas veces responde a eso que ya fuiste, que ya hiciste.
En Munich
De esto se trata mi trabajo para «Missing Memories», la muestra comisariada por Juan Rusich para galería Alliages que hoy se muestra en paralelo a Schmuck en Munich. Ese volver, ese continuo activa nuestra memoria. Una herramienta reflexiva que pude adquirir a partir de los planteos del escritor Franklin Velez, como parte de los cursos de la Licenciatura en Curaduría en Artes de la Universidad Nacional de las Artes. Al tomar contacto con sus textos me di cuenta que reflejaban eso que inconscientemente había hecho, y se manifiesta una red en la que se abren y cierran caminos.
“A veces pienso un concepto que materializo en una pieza, otras es al revés; muchas, juego con el material y esa intervención me sugiere algo; también hago el esfuerzo por reconstruir a qué me lleva eso.”
_¿Qué llevaste a Munich?
_Como respuesta a una convocatoria de Alliages presento una pieza en acetato impreso de la serie descripta. Con esta fundación también formo parte de Legado, que es un proyecto en el que los joyeros donamos piezas para el museo de joyería contemporánea Espace Solidor ubicado en Cagnes-sur-Mer, al sur de Francia, y participo de sus muestras itinerantes que, en el caso de «Missing Memories» arrancó en Lille, ahora se exhibe en una galería del barrio de Schwabing en Munich a propósito de Schmuck, continuará en Melting Point en Valencia, probablemente seguirá por Madrid y también estaría en Contemporania Barcelona la feria que reversiona Joya Barcelona.
De esta muestra también participan las argentinas Monique Lecouna, Elvira Cibotti, Paula Botto Fiora y Hebe Argentieri.
Mi trabajo muestra cómo está presente la memoria, cómo vivimos en la memoria por eso tiene que ver con ese continuo al que hacía referencia, con esa permanente retroalimentación de lo que fuimos para construirnos, vivir el presente y, de alguna manera, perfilarnos hacia el futuro. La pieza de esta serie implica un desplegar, que aparece y desaparece, que en un momento está y en otro no, tal como funciona la memoria; algo nos dispara un recuerdo o una imagen y reconocemos eso que estaba adormecido. Me gusta profundizar una idea a través de una serie, en la que se da una transformación de una pieza a otra aun con un hilo conductor, por eso seguro seguiré trabajando con esta propuesta incipiente.
Tal como se muestra con este anillo es una suerte de catarata que se despliega y mueve, con imágenes que aparecen y desaparecen con impresiones sobre acetato y se completa con PET y alpaca. Me interesa trabajar este mismo continuo sobre PET, a veces una imagen tan explícita puede que cierre en vez de abrir sentidos, entonces puede que siga con imágenes pero no tan evidentes. En el anillo elegido por Alliages las imágenes están en segundo plano. Lo ambiguo te hace pensar asociar distintos conceptos por eso intentaré seguir en ese camino.
“Lo ambiguo te hace pensar asociar distintos conceptos”
_¿Y otro material?
_Bueno, recientemente trabajé con las maderas del deck que tengo en el patiecito interno del taller, Veré, no sé, quizá ya es tiempo de pasar a otro material pero cada vez que me lo planteo aparece una nueva manera tratar el PET.
En «Océanos», «Heridas», el color es muy fuerte y según como lo trabaje evoco distintas ideas. Cuando creí que esto estaba agotado, descubrí que podía trabajarlo con fajas de esmeril y no pude parar. Por eso, ya no digo de esto basta…
“Cuando creí que esto estaba agotado, descubrí que podía trabajarlo con fajas de esmeril y no pude parar. Por eso, ya no digo de esto basta…”
_Muchas de tus piezas están en galerías y museos fuera de Argentina.
_Además del museo Castagnino en Rosario y del museo francés Espace Solidor, en los que mis joyas forman parte de sus colecciones, mi obra se encuentra en la galería parisina Elsa Vanier, en la Fundación Cominelli de Brescia o en el espacio online No-gram con sede en Roma que me conecta con interesados de distintos lugares del mundo; estuve durante mucho tiempo en Quoil Gallery en Wellington con quienes participé del espacio Frame, exclusivo de galerías. En Buenos Aires, ahora estoy en la tienda del Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de La Cárcova dependiente de la UNA. Dondequiera que estén es un orgullo.
En movimiento
Novedades | Expos&Ferias
En movimiento


Hoy se estrena «En movimiento» una muestra curada por Luis Acosta que se ve en la galería madrileña Lalabeyou hasta el 28 de marzo.
Una muestra itinerante que continuará por Salamanca, Barcelona, Oporto, Atenas y llegará a Suiza.
Participan las argentinas Carolina Moya, Iona Nieva, María Rosa Mognelli y Patricia Mogni.
También, Adriana Gomez, Aişegül Telli, Alexandra Prelipcean, Amàlgama, Ana Nadjar, Angela Gentile, Arijana Gadžijev, Bego Fuentes, Claudia Schlabitz, Charlotte Parent, Festivo Design, Francesca Locati, Iro Kaskani, Julie Bégin, Laura Volpi, Lily Kanellopoulou, Marta Fernandez Caballero, Miriam Arentz, Miyuki Shiotsu, Salvador Vico, Saskia Bostelmann, Suzanne Esser y Viktoria Muenzker.
Rocío Britos: de la lata a la joya
Apuntes | Notas
“Me interesa hacer joyería a partir de materiales recuperados”

Siempre supo que la joyería era lo suyo por eso empezó desde chica. Hoy Rocío Britos es arquitecta y joyera contemporánea y encontró en las latas de bebidas una opción para crear piezas únicas y orgánicas aún con el frío y filoso aluminio.
Una propuesta con la que puso un pie en el exterior y se posicionó en Tincal lab, Oporto, y AdornAxis, Nueva York.
Lleva adelante Mujeres Amazonas, una firma de joyería que realiza con su mamá, la artista plástica Analía Basilio.
Los conocimientos que transfiere de una disciplina a otra, el proceso de transformación de residuos que también aplica en su vida cotidiana y sus proyectos.
_¿Cómo te vinculaste a la joyería?
_Siempre estuve vinculada a la joyería antes que a la arquitectura. Desde chica tuve en claro que lo que me gustaba era la joyería. Durante el último año de la secundaria, a los 17 años, empecé a estudiar joyería contemporánea con Mabel Pena, a quien descubrí en la edición de 2016 de la feria de Puro Diseño con mi mamá, Analía Basilio, que es artista visual. Estudiamos las dos juntas. En paralelo comencé con la carrera de arquitectura porque sabía que me iba a capacitar o habilitar para hacer lo que quisiera en términos de diseño. La arquitectura me encanta pero la joyería es mi pasión. Y desde entonces me dedico con todo. Hasta tengo una marca más comercial, Mujeres Amazonas, que llevo adelante con mi mamá.
Mientras estudiaba arquitectura me fui comprando herramientas y me armé mi taller. En tanto conocí el trabajo de Fabiana Gadano y me apunté en su taller porque me di cuenta que, también como ella y al igual que Mabel, quería y me interesa hacer joyería a partir de materiales recuperados. Y, sobre todo, advertí que es inestimable el concepto que hay detrás de una pieza de joyería contemporánea. Desde entonces participo en sus talleres de experimentación de materiales recuperados y encontré en la transformación de latas mi opción para crear.
Seguir estudiando y seguir intercambiando en un grupo de estudio es muy valioso y enriquecedor. Trabajar con Fabiana es una inspiración, y no lo puedo dejar. El hacer joyería en un taller es mi lugar en el mundo.
Primero empecé con papeles metalizados, con envoltorios de alfajor, pero veía que había muchos artistas muy buenos trabajando y aplicando variedad de técnicas sobre papel y es una especialidad bastante desarrollada.
Buscaba algo que me gustara más, distinto, visto pero poco, y pasé a las latas, a las cuales me resistía en un principio porque me parecía un material difícil de manejar, filoso, pero después de mucho ensayo y error, pruebas y trabajo, me di cuenta que con ese material tan duro y frío podía llegar a hacer piezas orgánicas y maleables. Y me encantó el proceso que pude experimentar.
Encontrar el material justo es un logro. Poder manejarlo y trabajar con técnicas que te lleven a una propuesta genuina y original, es genial. Hay muchos artistas joyeros que trabajan con aluminio reciclado de latas, como la surcoreana Eunseok Han quien combina o une pétalos de latas con filamentos PLA, que me encanta. Es cierto que independientemente del material, cada uno hace su camino, su proceso y consigue expresarse de manera distinta.
Transformar materiales
Mi proceso de creación consiste en el aplanado, laminado, corte y pegado mediante remaches de piezas de latas, a las que eventualmente agrego engarces en plata, aunque generalmente también uso alpaca.
En esta primera etapa de mi trabajo me interesa que conservar los colores propios de las estampas o inscripciones de las latas, siempre para poner en valor o destacar el uso ese material recuperado. Y sigo líneas que genero de manera intuitiva, ya que de alguna manera me dejo llevar por las formas que se van dando en esa manipulación del material y, finalmente, le doy firmeza con resinas.
Como resultado, consigo crear piezas bien orgánicas, no ríspidas ni filosas, y logro llevar ese material a otra instancia.
Hago mucha maqueta, dibujos y armo tableros de inspiración con collages para definir diseños y líneas de trabajo para luego pasar al metal. Ese hábito de maquetear lo adquirí estudiando arquitectura.
Aplico muchos procesos y sistematizaciones que he aprendido en la facultad. También muchas veces trabajando en mi taller de joyería en Marcos Paz descubrí cómo resolver proyectos arquitectónicos. Siempre ha sido un ida y vuelta entre un estudio y otro.
Solía apuntar a collares y anillos pero cuando aprendí los mecanismos que implican un broche y ahora es una pieza que me encanta. El broche tiene presencia, define una personalidad, tiene actitud. Un broche tiene una estructura, un sistema hasta milimétrico y cuidado, un soporte de obra con el que podés portar una composición interesante. Disfruto mucho de hacer un broche y portarlo me fascina.
Recientemente incursioné en aros que suponen técnicas de joyería específicas y su proceso fue un desafío que me gustó atravesar. Sobre todo, porque un par de aros hechos con mi método de las latas no resultan espejados.
“Es inestimable el concepto que hay detrás de una pieza de joyería contemporánea”.
_Te interesa centrarte en la recolección y transformación de materiales dentro de la joyería.
_Sí, sobre todo. La joyería es un oficio interesantísimo y el manejo contemporáneo le da sostén con el concepto que la define.
De esta manera, la joyería contemporánea es de arte con piezas que se pueden portar. Si a eso se le suma una clara comunicación de ese concepto que se quiere transmitir y el uso de materiales reconvertidos, como en mi caso, la joyería se consolida, proyecta y potencia.
“Con el uso de materiales reconvertidos, la joyería contemporánea se proyecta y potencia”.
_¿Qué querés comunicar?
_La importancia de reciclar para sostenernos, cuidarnos, ya que no solo involucra el medio ambiente, un trabajo de este tipo indica que es posible tener otra actitud, más responsable, más consciente, más saludable.
Y también en cada trabajo que realizo aprovecho a comunicar mis ideas según el contexto de presentación.
“Hoy a través de la joyería quiero comunicar a importancia de reciclar para sostenernos, cuidarnos… es posible tener otra actitud, más responsable, más consciente, más saludable”.
La sustentabilidad posible
_¿En «Retoños» planteaste la necesidad de adquirir conductas de reciclaje, ¿es un hábito o un ejercicio diario en tu vida?
_Eso intento. Reconozco que puedo hacer más y estoy en ese camino. Ahora vivo en Marcos Paz y adquirí muchos hábitos, como el compostaje de desperdicios porque creo que la acumulación de residuos también genera enfermedades. Trato de evitar recibir y usar bolsas plásticas, obviamente si lamentablemente llegan a mí no las tiro a la basura para no sumar; eso sí que me preocupa y desespera. Tengo una plancha de estampado y a veces hago sobres y otros productos. Sé que por la distancia y ubicación al moverme en auto implica un costo ambiental pero trato de reducirlo lo más posible.
Y también me doy cuenta que el no querer tirar para no generar desperdicio hace que acumule, pero lo controlo bastante porque si no con ese criterio te traes de todo. Por ejemplo, de obras de construcción a veces agarro restos de caños de agua que encuentro tirados y ahora los uso de base para anillos.
Por pasión y hasta obsesión por la joyería, a veces termino revolviendo en volquetes pensando que algo me puede servir para terminar en una joya. Es que si consigo rescatar algo para que el destino no sea la basura contaminante, me siento bien.
“Por pasión y hasta obsesión por la joyería, a veces termino revolviendo en volquetes pensando que algo me puede servir para terminar en una joya”.
_¿Cómo compatibilizas el manejo de metales, como la alpaca y la plata, por su origen, incluso con el papel, con esa sustentabilidad que busca no causar daño al medio ambiente? ¿O que tu actividad mantenga o no impacte en el ambiente y la calidad de vida?
_Uso metales reciclados y al fundirlos yo también trato de minimizar el desperdicio. Además hago casamiento de metales para las piezas de Mujeres Amazonas. Reconozco lo que planteás sobre el origen extractivista de los metales y su manejo, admito que me gusta mucho la joyería metálica. Cuido al detalle, investigo y pruebo para que mis piezas sean durables de manera de no generar roturas ni nuevos descartes.
Pretendo que una joya trascienda lo temporal y dure toda la vida. Y si se hace con un material que se recupera de la basura, mucho mejor. Sé que es un granito de arena pero un aporte al fin. Es más honesto plantear que uno intenta disminuir y no decir que no contamina. Hay que ser conscientes e intentar lo que se puede con un esfuerzo sostenido.
“Pretendo que una joya trascienda lo temporal y dure toda la vida. Y si se hace con un material que se recupera de la basura, mucho mejor”.
_¿Buscás que las piezas sean portables?
_Sí. Por eso, reitero, considero que las joyas contemporáneas son piezas artísticas que se pueden portar. Esa portabilidad que sostengo genera una comunicación entre el artista y el usuario, valga la redundancia, que es muy importante. También lo busco para promover la joyería de arte porque la respuesta o devolución de quien lleva una joya muchas veces sorprende y hasta completa el trabajo. Que la joyería contemporánea circule en diversos espacios es buenísimo.
“Esa portabilidad de la joyería que sostengo genera una comunicación entre el artista y el usuario que es muy importante.”
Personajes familiares
_¿De qué se trata Mujeres Amazonas?
_En la mitología clásica las mujeres amazonas son una tribu guerrera. Es una propuesta joyera que tiene que ver con una historia familiar. A mi mamá y a mí nos criaron mis tías abuelas chaqueñas que vinieron a Buenos Aires a lucharla; una de ellas es quien me enseñó a coser, todas muy trabajadoras que nos enseñaron también a ayudarnos entre nosotras.
Las mujeres con actitud tienen gran presencia en mi familia y de esta sororidad surgió el nombre. Crecí en medio de pinturas y esculturas que hacía mi mamá artista plástica.
Y esta firma de joyería contemporánea la llevo adelante con ella. Seguimos estudiando juntas. La joyería es un espacio que compartimos.
Mujeres Amazonas es una propuesta de joyería con piezas únicas en metal, como plata, alpaca y bronce, hoy de líneas orgánicas, inspiradas en la naturaleza, con mucha textura.
“Mujeres Amazonas es una propuesta de joyería con piezas únicas en metal, de líneas orgánicas, inspiradas en la naturaleza, con mucha textura”
_¿Cómo es hacer joyería con tu mamá?
_Es hermoso, compartimos todo. Desde el estudio hasta el hacer, intercambiando ideas, consultas, opiniones, comprando materiales, yendo a muestras. La joyería es un medio más para comunicarme con mi mamá, nos une mucho.
“La joyería es un medio más para comunicarme con mi mamá, nos une mucho.”
¿Pensás trabajar en otros materiales o pretendés perfeccionar tu trabajo con el manejo de las latas?
_Me gusta la materialidad, todos los materiales y, como mencioné, soy de guardar elementos para cuando fluya una idea o descubra qué puedo hacer.
Tengo mucho para experimentar con las latas, ya que es un material que puede tener más posibilidades. Además de que el desarrollo de joyas de este tipo implica mucho trabajo e incluye un tiempo de secado importante que hace a la terminación de las piezas, se puede seguir ahondando en ese proceso y descubrir más alternativas. Hoy pienso seguir asociando ese aluminio recuperado a otros metales porque me permite aplicar técnicas joyeras.
Sin embargo, aunque estoy a full en este plan, no descarto sumar o empezar a probar con otros materiales, sobre todo si son reciclados.
“Tengo mucho para experimentar con las latas, ya que es un material que puede tener más posibilidades.”
_¿Te proponés proyectar tu trabajo en el exterior?
_Me voy presentando a diversas muestras de acuerdo a la temática y veo si mis piezas responden a esa convocatoria. Me interesa mucho interrelación que se da con el público de exposiciones y ferias, no solo en muestras locales sino en el ámbito internacional, desde donde, por ejemplo, recibí mensajes gratificantes como de la muestra del desafío Tincal lab en la que una visitante me dijo “Lo vi, me enamoré y me lo llevé a casa” sobre el broche de «Rebrotes».
Su comunicación me hizo ver la proyección o alcance que puede tener la joyería, lo cual genera un diálogo, una conexión especial y pone de manifiesto sentimientos que muestran cómo una joya moviliza y lo mucho que se puede decir a través de ella.
Otro mensaje daba cuenta del trayecto de una de mis joyas y cómo de mano en mano terminó siendo elegido por unos chicos para el cumpleaños de su mamá. Que de mi taller terminen del otro lado del mundo es impactante. Esos destinos impensados de una joya son estimulantes.
Estos concursos y desafíos me gustan porque incentivan a crear, tal vez, piezas nuevas u otras que si no tuviera que responder a una convocatoria no haría o sí… Lo bueno es que podés hacer algo distinto o, más bien, puede llevarte a algo diferente; con todo, es interesante el intercambio, insisto. A veces pienso que no me va alcanzar la vida para probar y hacer todo lo que quiero y lo mucho que se puede hacer con la joyería contemporánea.
“Ver la proyección o alcance que puede tener la joyería, genera un diálogo, una conexión especial y pone de manifiesto sentimientos que muestran cómo una joya moviliza y lo mucho que se puede decir a través de ella.”
Convocatoria a la IV Bienal

«Trato Hecho Jamás Deshecho», de la artista mexicana Cristina Celis, Tercera mención Joya destacada en la III Bienal de Joyería Contemporánea. Amuleto para mano hecho en cerámica de alta temperatura entintada y hoja de oro 24 k.
ConvocatoriaIV Bienal
Se lanzó la IV Bienal Latinoamericana de Joyería contemporánea que se realizará en 2024 en Santiago de Chile, con organización compartida entre Joyeros Argentinos y la asociación chilena Joya Brava.
El tema convocante es CODEVENIR. Una consigna que invita a los joyeros a reflexionar y trabajar con tiempo para la participación en el concurso.
Sus organizadoras argentinas dan detalles de los fundamentos: “El mundo arde en desolaciones e injusticias. Nuestras acciones de hoy traen aparejado un mañana: es urgente que reflexionemos sobre sus consecuencias.
“Lxs humanxs no somos superiores, formamos parte de una complejísima red de interdependencia en la que el otro, entendido en su más amplio sentido, es tan necesario como yo. Aquello que hagamos afecta indefectiblemente nuestros ecosistemas, esos conjuntos de relaciones que hacen a la existencia misma de todo lo que es, inclusive nosotrxs; lo que hacemos puede integrar o destruir desde los seres más pequeños hasta el mismísimo planeta.
“Hoy requerimos un cambio de perspectiva: el futuro sólo será posible si miramos las formas de vida ancestrales y su relación y respeto por la naturaleza, si generamos nuevas formas de relación, colaboración y convivencia interespecie. Necesitamos desarrollar nuevos imaginarios, proponer nuevas historias, construir narrativas especulativas en torno a futuros posibles y palpables. “Hagamos de la joyería una voz que aporte a esa construcción. Proyectemos.”
Consultas, @joyerosargentinos y @joyabravachile
Fin de semana joyero
Fin de semanacon expos & ferias
Fin de semana de joyería. Imperdible!
Un buen momento para abrir talleres, instalarse en ferias, sacar la joyería a la calle para exponer y ofrecer el potencial de este arte contemporáneo que no para de crecer.
Y se da no solo en Buenos Aires sino en el interior, porque la joyería contemporánea se expande y expone con destacadas piezas que también muestran el trabajo de numerosos talleres escuela.
- Desde el miércoles último hasta el sábado 17, Marghot Ávila de Somos Unic, joyería en papel, invita a colaborar en la Gran Barata Solidaria a beneficio de la organización Monte adentro del Impenetrable Chaqueño. De 15 a 20, en Recoleta, pedir dirección por whatsapp al 11 62133926.
- Desde el lunes último y hasta mañana, sábado 17, de 10.30 a 19.30, volvió Tienda Eloi, la feria de la escuela de Jimena Ríos, quien abre las puertas de su espacio en Aristóbulo del Valle 2414, Florida, para mostrar piezas de los alumnos «hechas a mano con amor y que duran para siempre».
- Inés Bonadeo presenta su Feria de Renovación desde ayer y hoy viernes 16 “con joyitas a precios súper especiales, piezas únicas, muestras, colecciones anteriores, todo hecho a mano y con mucho amor” en Malabia 1066 timbre 1; efectivo extra 10% off.
- Valeria Hasse y Marcela Muñiz, cumplieron 20 años con Tota Reciclados y sostuvieron su showroom durante el año y más aún en la previa de las Fiestas. Hoy, de 15 a 20, y mañana, de 15 a 19, ofrecen sus piezas con materiales recuperados en composiciones únicas. Interesados, solicitar dirección por mensaje directo a @totareciclados
- Hoy, a las 19, una vez más Caelum, la escuela de Cecilia Richard, presenta obra de sus estudiantes en su espacio para la joyería contemporánea en Ocaña al 500, en Córdoba capital. Se ven piezas de Valeria Regis, Tatiana Bardiz, Natalia Carnero, Ana Giuffrida, Gerardo Repetto, Mariana Palacios, Mariana Gaggero, Juan Finello Joaquin Atala, Silvina Zatta, Ana Valverde, Andrea Libovich, Angelina Antonelli, Nora Chaguri, Cora Regis, Camila Ferreyra, Miriam Micciarelli, Mariano Pociello, Francisco Palacios, Daniel Castagnari, Gabriela Lopez Fabre, Silvia Martin del Campo, Ana Uriarte, Julieta Banchs, Carmela Viale, Elena Jalowski y La Escuela de la Sospecha. Todos coordinados por Cecilia Richard, Lucas Pinto dos Santos, Eugenia González Mussano y La Escuela de la Sospecha.
- Desde hoy también la maestra Mabel Pena sugiere “Regalá joyas de autor” y ofrece esa posibilidad al abrir su taller de Monserrat. Una propuesta que continúa mañana sábado 17, de 11 a 19, con cita previa. “Transformamos el taller en showroom, para que puedan acceder a sus piezas de joyería contemporánea con presupuestos acordes a la realidad, con diversidad de diseños, colecciones temáticas, materialidades heterogéneas y más” Contacto directo por mensaje directo de Instagram a @mabelpenajoyas
- Las alumnas del Taller de Gabi Horvat y artistas invitadas exponen en Feria de Navidad, hoy viernes 16 de 10 a 19, en Alto Perú 1266, Las Lomas de San Isidro. Participan Gabriela Horvat, Elvira Cibbotti, Cris Schneider, Kenti Nidos, Diana Leben, Gera Moche, Joyas Griseta, Natalia Preiti y Paula Preiti Petrov
- Otras de las que sostiene la muestra creativa con mucho diseño y arte es Nadine Zlotogora. Ofrece su último POP UP del año hoy y mañana, de 12 a 19, con joyería contemporánea, diseño de autor y sustentable, de objetos, vidrio soplado, arte, coctelería y música en avda. Jorge Newbery 3618. Además de Nadine, participan Francisca Kweitel, Laura Leyt, Ana Manghi, Paula Pizani, Mai Solorzano, Dana Alessi y más.
- Para María del Mar Skiadaressis “Diciembre es una Fiesta”. Al igual que el sábado último, mañana sábado de 16 a 20, muestras sus piezas únicas en la Feria de arte, joyería y diseño en el taller Tres Lamas, en Tres Arroyos 2001, Caballito. También participan Alicia Seoane, Marina Btesh y Nuria Agnese y otros.
- Mañana sábado, de 15 a 20, hace lo mismo una de las artistas destacadas en la reciente Brazil Jewelry Week Vicky Biagiola que invita a su taller de La Paternal, donde mostrará sus juguetojoyas y su serie Solidaridad, Victoriosa, Corazón Escudo, Círculo de poder y Mujeres… de Fiesta; con cita previa por mensaje a @vickybiagiola
- También este sábado 17, de 14 a 19, Open Showroom de Cabinet Óseo en Álvarez Thomas 198 2do. E. Relanza sus ya clásicos corazones ahora en resina, entre otras piezas creadas por Marina Molinelli Wells y Celina Saubidet.
- Última feria del año. De 10 a 19, se realiza la Feria del Productor al Consumidor en la Facultad de Agronomía con la especial participación de Metartesanía, de la mano de su creador Ramiro López Martina.
Laura Egea, la ganadora de BJW
Apuntes | Notas
“Es muy importante tener una personalidad creativa enriquecida”

Inquieta, curiosa, incansablemente estudiosa, amante y obsesiva de los procesos creativos. Aunque lleva un par de premios y distinciones en su haber reconoce que su carrera como joyera está empezando.
La cordobesa Laura Egea acaba de obtener el primer premio de Brazil Jewelry Week con una pieza que dejó “madurar y evolucionar” por años hasta que decidió volver a trabajarla y presentarla en diversos eventos sucedidos este año en Madrid, Buenos Aires y en la reciente semana de la joyería realizada en San Pablo.
Dice que le encanta emprender, observar y explorar procesos con nuevas materialidades y técnicas. La libertad que tienen los artistas plásticos para crear fue tema de investigación de su maestría, a partir del cual definió 100 herramientas, muchas de las cuales aplica a la joyería.
Sostiene que el estudio intensivo es fundamental y que no se puede hacer o crear sin experimentar e investigar. Cuenta que sigue un orden y sistematización para enfocarse, y se define como metódica y algo obsesiva, aunque en su vida es bastante descontracturada.
Alfileres, porcelana, sales, algunos de los materiales con que consigue innovar y llamar la atención. Qué hace, cómo trabaja, porque se retroalimenta con diversos proyectos que lleva adelante a la vez. Sus principios clave.
_Volviste con todo. Un año con muchas presentaciones y reconocimientos: primero seleccionada para la V Muestra de Orfebrería Contemporánea de Madrid; luego seleccionada para el concurso Diseño Emergente de Puro Diseño, y ahora ganadora de Brazil Jewelry Week. ¿Estas postulaciones buscaron proyectar tu trabajo en el ámbito nacional e internacional?
_Sí y además AMHE, con la que estuve a full porque construir y consolidar una marca lleva mucho tiempo. Por eso también puse en pausa a mi trabajo de arquitecta. Tuvimos (con sus socias de marca) un trabajo de coaching, con un acompañamiento reflexivo por el que nos dimos cuenta la importancia de no perder la identidad que da el desarrollo personal. Entonces, me puse a trabajar de lleno en mi propuesta de joyería y me presenté.
Es curioso porque a los seis meses después del Premio MAD en 2017 trabajé sobre una propuesta en bronce y elásticos -con la que en su momento me presenté también al concurso Diseño Emergente-, luego me tomé una pausa y ahora sí, volví a exponer mi trabajo. Pero en realidad, no me retiré del todo o solo del ámbito expositivo o público porque estuve haciendo exploraciones con alfileres de acero ya en septiembre de ese mismo año.
Entonces arranqué con varios proyectos a la vez: con las barras de bronce, con los alfileres y la porcelana, siempre con la idea de trabajar la materia y ver su respuesta en un proceso es mi pasión. Me encanta emprender, observar e investigar procesos con nuevas materialidades y nuevas técnicas es lo que más me interesa.
Volví a la joyería con la marca en el 2020 junto con Carolina Moya y Marisa Kesman, como ya contamos en LJdeA, A fines del año último reanudé mi proyecto de «Joya topográfica», con un collar y anillo, me presenté al concurso de Madrid y quedé seleccionada.
Lo bueno de trabajar en un colectivo y potenciarse con colegas es que te incentivan a trabajar y proyectarte, porque fueron ellas las que me anoticiaron sobre esa oportunidad. Nuestra intención desde el principio de AMHE, cuando éramos cuatro, era no perder nuestra individualidad como artistas, repito, y eso es lo interesante: que cada uno sume con lo suyo.
La retomé este año entonces y estuve madurando esa técnica que fue decantando y creciendo porque al pasar varios años le sume otros conocimientos adquiridos; estuve cinco años haciendo esa investigación.
“Trabajar la materia y ver su respuesta en un proceso es mi pasión”.
Trabajo de investigación
_¿Qué conocimientos?
_Hay mucho de mi quehacer que me ayudó a crecer, como ser profesora de Morfología de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba, una materia en la que trabajamos en investigación por eso digo que es como un laboratorio. Si bien lo llevamos a lo espacial tiene mucho de indagación, lo cual además también está atado a mi trabajo de la maestría de Diseño en Procesos Innovativos de la Universidad Católica de Córdoba con un proyecto sobre Procesos de Diseño e Innovación para Creativos.
Es decir, todo este trabajo de investigación hizo que ese proyecto inicial haya evolucionado a punto de ser distinguido con una selección en la V Muestra de Orfebrería Contemporánea de Madrid de febrero último.
Mucho antes estudié arquitectura en la FAUD en la Universidad Nacional de Córdoba, y joyería en el taller escuela Caelum de Cecilia Richard, donde además hice varios workshops con Pilar Cotter, Silvina Romero y Gustavo Paradiso.
“Todo mi trabajo de investigación hizo que ese proyecto inicial haya evolucionado a punto de ser distinguido.”
_¿En qué consistió esa investigación de cinco años?
_Estudié los procesos creativos de artistas plásticos contemporáneos y construí 100 herramientas para trasladarlas a cualquier proceso de ideación de un creativo. Lo presentado en esos tres eventos por los que me consultabas es el resultado de ese estudio sostenido.
Vengo de una formación con base en la arquitectura, muy creativa pero que tiene un programa duro con el que tenés que responder y ajustarte a las condiciones que pide un cliente, por ejemplo. En cambio, a partir de mi gusto por el arte contemporáneo que veía en distintos viajes, observaba que los artistas tenían ciertas libertades y ese fue mi punto de partida.
Los artistas siempre fueron punta de lanza de lo que después pasa en otras áreas creativas, por esta hipótesis mía de que tienen mayor juego de acción. Analicé las circunstancias y respuestas de distintos artistas, y fue un gran desafío armas esas herramientas. Las uso mucho, también con la marca.
“Los artistas siempre fueron punta de lanza den lo que después pasa en otras áreas creativas.”
_¿Cuáles son las principales que aplicás en joyería contemporánea?
_Cuando uno tiene ciertas limitaciones está comprobado que se despierta lo creativo porque tenés que responder de todos modos. En un momento, no tenía montado un taller aunque me había comprado todas las herramientas, y resultó un desafío armar una joya sin tener que soldar, por ejemplo. Entonces empecé a buscar alternativas y surgió ese collar de barras de bronce atadas con gomas elásticas. Así una limitación que se transforma en un potencial para desarrollar y despertar la creatividad. Y es apasionante.
El llevar algo cotidiano o un elemento doméstico y ubicarlo en un lugar de objeto precioso, de joya es otro de mis principios; es lo que hago con el uso de alfileres. De acuerdo a su disposición y organización se transforman. De hecho la porcelana y los alfileres tienen una reminiscencia escolar y llevarlos a una posición de joya también es un desafío que cumple con ese principio.
Tomar técnicas propias de otra actividad, llevarlas o transformarlas para otro quehacer no pensado. Eso es innovador porque supone cambios, ajustes en esa adaptación técnica.
Y, sobre todo, buscar el límite del material. Kant planteaba que no le podés obligar a la materia que sea lo que no es, que se comporte de otra manera; es muy de diseñador imponerle a la materia algo que no quiere ser. Explorar, indagar y llevar al punto de entender el material, qué posibilidades tiene, hasta dónde podés llegar y no forzarlo. Y esta herramienta o idea fue un reto que apliqué a la porcelana porque tuve que encontrar el punto adecuado porque si la trabajaba muy blanda no sale y si ya tiene dureza los alfileres que pinchás se salen. Encontrar la posibilidad adecuada se dio en un proceso.
Como parte de «Joya topográfica», este año hice una pieza muy grande, un pectoral, en el que usé 102 mil alfileres Realizarlo, también fue una de las peleas que di porque en un principio no sabía cómo se iba a comportar el material, si iba a reaccionar con contracción, si respondía según la humedad, entre otros factores que aún estudio.
Esto mismo me pasa en el laboratorio que monté para exploración química de sales que evalúo para ver cómo responde con otros materiales, si van mejor con metal, con sogas vegetales o sintéticas, y en un ensayo de prueba y error que estudio, saco conclusiones que aplico de manera intencionada. Por eso, el estudio intensivo es clave, no se puede hacer o crear sin indagación científica me apasiona especialmente experimentar y estudiar. Esta y es una de las principales herramientas por las que me consultás.
Tomar otras cosas de otras áreas también es una herramienta o principio clave. Reconozco que tengo la habilidad de estudiar y detectar técnicas que me sirvan para la joyería, como estos métodos químicos que realizo e implica estar atenta a proporción, temperatura y tiempo, por ejemplo.
“Tengo la habilidad de estudiar y detectar técnicas que me sirvan para la joyería.”
_¿Cómo es tu proceso de creación de joyería?
_Se da con la materia. Es cierto que en un proceso de ensayo y error a veces uno va manipulando en función el interés al que quiere llegar. Estoy tratando de entregarme al proceso pero si estar atenta y observar para después aplicar lo que orgánicamente se da.
Sigo un orden y sistematización para enfocarme, soy metódica y parezco una obse, aunque en mi vida soy lo más descontracturada.
Me reconozco como una persona ansiosa pero todos los procesos que hago en la joyería son todo lo contrario, por ejemplo, colocando de 12mil a más de 100mil alfileres en diversas piezas. O incluso el tiempo que me llevaron los cristales. Es que canalizo mucho a través de la joyería. La tomo como una forma de meditación, como un mantra.
“Canalizo mucho a través de la joyería. Lo tomo como una forma de meditación, como un mantra”.
_¿Te gusta el multitasking, sos capaz de realizar varias tareas de forma simultánea?
_Me encanta y lo sostengo. Me lleva un largo período la primera parte de exploración porque me tomo el tiempo necesario y por eso arranco con anticipación. Mientras una tarea o proyecto va por un lado, empiezo otra que va por un camino diferente y es lo que se va a venir, tal vez, complementario de la anterior o no. Y lo hago por una cuestión personal, porque me enriquece y porque advertí que está comprobado que las ideas necesitan de un tiempo de decantación, de descanso para luego volver a retomarlas. Es que tengo esa sed o ganas de seguir indagando, además de que a veces me da curiosidad las cosas distintas.
Soy de ir cambiando pero he aprendido que es necesario darle tiempo a las cosas y procesos para que maduren, se expresen. Con los alfileres, por ejemplo, tengo un universo por estudiar impresionante. Le cambié la escala porque primero lo hacía con eslabones chicos que se iban conectando, ahora estoy haciendo piezas monolíticas y grandes, una de las cuales lleva ciento de miles de alfileres, una cantidad inusitada, con la que trabajo en determinadas condiciones climáticas que influyen, como la humedad, que genera cierto movimiento.
El de los alfileres es un experimento curioso porque en apariencia parece una pieza viva, con movimiento pero no. En la feria Puro Diseño, muchos visitantes se acercaban y pedían tocar las piezas porque parecía que se movían. Pero, en realidad, mi pretensión es congelar el movimiento en un instante. Me inspiré en los paisajes de pastizales que se mueven con el viento, muchos lo ven con cierta reminiscencia marina y puede ser porque hace unos meses estuve haciendo snorkel y el movimiento de los corales me hizo acordar a mis piezas de alfileres. Tienen cierto aspecto orgánico a pesar de la rigidez del alfiler y su textura fría.
No paro de descubrir. Al hacer una producción fotográfica advertí que la pieza parece que se enciende a trasluz, porque la porcelana blanca es traslúcida y se empiezan a observar aspectos que a simple vista no se ven, como si estuviera bajo el microscopio. Esta observación de la luz me viene de la arquitectura, porque tenemos toda una relación con la luz ya que la entendemos como una materialidad más. Cuando empecé a detenerme en este aspecto, pensé en todo lo que se puede sacar de eso. Ahora adquirí porcelana negra y de color, alfileres con punta de vidrio de color para seguir probando. Tengo mucho por hacer.
“Soy de ir cambiando pero he aprendido que es necesario darle tiempo a las cosas y procesos para que maduren, se expresen”.
Mucho por hacer
_¿Por qué alfileres?
_No recuerdo exactamente cómo llegué a ellos. Sí tengo presente una de las primeras piezas en la que los probé, era una banda de porcelana en forma de óvalo al que le clavé alfileres parados y parecía como si te estuvieran pinchando pero en realidad eran las cabezas de los alfileres. Una pieza de líneas arquitectónicas simples con la que empecé. Así, me di cuenta la posibilidad que tenía la porcelana y la empecé a manipular de manera distinta a la convencional. Lo último, que vuelvo a resaltar, es cómo se comporta ante la luz.
Lo interesante es que en el hacer es cuando se pueden sacar conclusiones. Me di cuenta que podía construir a partir de distintas direcciones, presiones y separaciones en superficies cual territorios que se mueven y eso fue un flash. Esto me llevó a pensar en ese juego de niña que tenía alfileres como clavos en el que ponías la mano o la cara y copiabas la forma. Estudiando inglés en Londres, en su momento, descubrí una tienda con juegos de este tipo que compré y que hasta hoy pruebo, porque me gusta lo lúdico y descubrir sistemas y funcionamientos.
“En el hacer es cuando se pueden sacar conclusiones”.
_¿Qué técnicas de joyería aplicaste en este proceso de años?
_De joyería tradicional no. La primera pieza de esta serie sobre la que charlamos tenía un mecanismo de unión y era articulada. En el camino de entender el material, como cada uno tiene su sistema de articulación o de vínculos, me fui dando cuenta qué método podía aplicar o cuál era más adecuado para lo que pretendía.
En el ejercicio de la arquitectura -que llevé adelante hasta el año pasado y que dejé en suspenso por la marca-, la docencia y la joyería, una disciplina alimentaba a la otra. La arquitectura a la joyería y, viceversa, los vínculos y sistemas joyeriles los quería aplicar a una obra en construcción en una retroalimentación súper interesante.
Creo que hoy vale la interdisciplina y ya no va a haber más compartimentos estancos entre las actividades creativas, sobre todo. Eso de que sos arquitecto, joyero, son definiciones que van a caer en desuso porque hay una mixtura sin límites, solo se sostienen como referencia.
Bueno, valga la presentación, el escritor, antropólogo y crítico cultural Néstor García Canclini planteó en el congreso de la reciente III Bienal Córdoba Ciudad Diseño que las fronteras entre el diseño, el arte y la artesanía se están borrando y son cada vez más porosas a punto tal que esos límites van a tender a desaparecer. Estoy convencida de esto, ya que esa mixtura la experimenté en este trabajo.
Volviendo a tu pregunta de la aplicación de técnicas en la obra de alfileres y porcelana, comprobé que la porcelana es un material blando, maleable y, tal como el hormigón tiene un crecimiento continuo y no tiene esa posibilidad de poder ser cortado y articulado, por eso tuve que dominarlo y seguir su crecimiento nato y orgánico con el fin de que me responda. Todo un desafío para la actual pieza monolítica; el camino más fácil hubiese sido dividirlo porque así serían piezas más chicas y controlables porque cuando el material se endurece no hay vuelta atrás.
Es decir, son piezas que no tienen una técnica de joyería clásica, pero sí esa cierta adaptación al cuerpo que tiene la joya. Quiero empezar a estudiar cómo adaptar desde el punto de vista físico o ergonómico esa cara lisa de la pieza al cuerpo, aprovechando que es un material que puedo modelar, para que el collar se lleve mejor con la forma de la clavícula, por ejemplo.
“Hoy vale la interdisciplina y ya no va a haber más compartimentos estancos entre las actividades creativas.”
_¿Cómo llegaste a Brazil Jewelry Week?
_En abril supimos de este ciclo y con mis socias coincidimos en que teníamos que ir porque nos dimos cuenta que era importante poner un pie en este territorio de la joyería latinoamericana. Desde entonces pasaron muchas cosas en nuestros respectivos quehaceres personales y con la marca, como la reciente participación en el pop up de Curatoria y el atrevimiento de tocar el timbre en Kallalith y lograr estar. En el medio, Ceci Kesman nos recordó el plazo de BJW, nos contactamos con Roxana Casale cuyo compromiso es destacable, nos informó y ayudó de manera muy empática.
Ganadora de la semana de joyería brasileña
La semana de Brasil se nota que es un evento muy pensado que acompaña a todo un movimiento latino. A veces muchos joyeros tienen esa intención y hasta pretensión de mirar hacia Europa, pero considero que es mucho mejor e importante consolidar esta ola tan fuerte y es un momento espectacular para ayudar a construir porque están pasando cosas importantes en la joyería local. Basta con ver mi Córdoba natal, donde es impresionante cómo se extiende un polo joyero que se formó en los últimos cuatro o cinco años.
En otras ciudades de Latinoamérica hay mucha efervescencia y está buenísimo poder estar, participar y hacer presencia y, sobre todo, insisto, formar parte de la construcción y ser un eslabón en el que uno puede aportar.
Es que, en lo personal no solo me interesa mucho el proceso de construcción de las piezas sino también el proceso de reflexión y crítica del quehacer joyero que se da en su propio proceso de consolidación en la región. Este es relativamente nuevo en relación a otras artes, por eso hay mucho por hacer y armar entre todos. Me interesó mucho que incluyera un simposio con la participación de embajadores procedentes de los principales países latinoamericanos, resulto un espectáculo enriquecedor como, por ejemplo, la mirada filosófica de Carmen Tapia aplicada a la joyería
No solo fue una experiencia estética alucinante sino también una vivencia con discusiones, críticas y cuestionamientos para poder crecer. Creo que desde la pregunta, aunque no se llegue a todas las respuestas, uno puede ir abordando diversos resultados y generar nuevas preguntas hasta esas que resultan incómodas.
De lo positivo e impensado que generó la virtualidad, como la posibilidad de grupos de estudios con maestros que antes parecían inaccesibles por la distancia, pasamos a encuentros de este tipo en el que se dio un intercambio súper interesante.
Siento que en mi vida hay muchos momentos mágicos, como guiada por ángeles. En marzo último tuvimos la oportunidad de encontrarnos con Luis Acosta, en su paso por Córdoba, y le preguntamos qué nos recomendaba para continuar con nuestro proceso de formación, que para mí es muy importante, y nos dijo que teníamos que hacer algo con Jorge Manilla. Lo acabamos de conocer y quedamos en contacto.
Otro ángel o persona clave que me ha marcado en este camino de la joyería es María Medici, con quien volví a tener la oportunidad de encontrarme durante Puro Diseño. Esa experiencia de tutoría para el concurso del Premio Moda Arte y Diseño, que organizaba el Museo de Arte Decorativo, fue decisivo en mi carrera: valoro mucho la mirada constante y la palabra justa de María.
Cuando le mostré mi proyecto de «PoliPéras» me destacó que la funcionalidad era lo más importante pero que debía convertirse en una pieza multifunción. Ella me ayudó a romper con muchos paradigmas.
Me señaló que era importante conocer y hacer para poder resolver y encontrar posibles soluciones; que lo importante para un diseñador o creativo era indagar en esas nuevas posibilidades, y ese concepto en ese momento de transición en la joyería hizo que me explotara la cabeza. Esto fue horas antes de regresar a Córdoba -ya que cuando me enteré de mi selección a MAD estaba en Buenos Aires- e incentivada por sus palabras en ese vuelo logré empezar a resolver la multifunción de esa pieza; y eso no me había pasado antes. Por eso, estoy sumamente agradecida con el consejo y seguimiento de María Medici.
En este último tiempo también me encontré y conocí a muchos joyeros que admiraba, como a Luz Arias que fue la curadora del concurso Diseño Emergente, quien destacó mi representatividad de la joyería contemporánea en ese encuentro y esa distinción me emocionó.
Y qué decir de las embajadoras de BJW, de Jorge Manilla y de Chrissie Barban, súper agradecida de que se hayan atrevido a idear, pensar y materializar un ciclo que reunió la obra de tantos joyeros latinoamericanos.
Se generó una red y una conexión impresionante. Una comunidad con miembros de países con una estructura y problemáticas similares que se juntaron para verse y analizarse y relanzarse como colectivo, por ejemplo, en lo que respecta al valor económico del trabajo y a la especialización. En Brasil había que estar y dijeron presentes 12 firmas argentinas.
“Se generó una red y una conexión impresionante. Una comunidad con miembros de países con una estructura y problemáticas similares que se juntaron para verse y analizarse y relanzarse como colectivo”
_¿Qué creés que ven y destacan de tu trabajo?
_En estos encuentros puede observar las reacciones, tanto de estos especialistas que tienen una mirada especializada como del público en general.
Creo que lo mío llama mucho la atención porque tiene una cuestión muy háptica, que te relaciona a través de la percepción del tacto y genera una necesidad pospandémica casi irrefrenable de querer tocar.
Y me valoran mucho la opción de un material tan cotidiano como inusual y su puesta en obra que aparenta un movimiento que no es tal sino que está congelado.
Todas las piezas exhibidas me demandaron mucha energía y tenía un fuerte apego, me costaba desprenderme. En la feria aprendí a soltarlas, en particular, una obra con un pequeño universo portable que resolví con un imán y una chapa de acero inoxidable pulida a espejo que llevaba y terminé por regalársela a Luz Arias por la emoción que le causaba. Fue todo un acto de despojo al que no estaba acostumbrada y me sirvió para la feria de Brasil. Entendí que una pieza lleva una elaboración y una construcción que terminada ya no me pertenece más. Aprendí a soltar.
Muchas cosas que vi en Puro Diseño -donde vi la oportunidad de también mostrar mi trabajo ante el público de Argentina y, además, pude tener una visualización o respuesta en mi país- las pude pulir, mejorar o ampliar para BJW. Descubrí que muchos querían llevarse algo de ese trabajo y, como tenía piezas grandes, más bien escultóricas, traté de cambiar la escala y buscar otras formas para que pudieran llevárselas con mayor uso. Hice anillos más chicos, broches también más pequeños y dijes.
“Todas las piezas exhibidas me demandaron mucha energía y tenía un fuerte apego, me costaba desprenderme. En la feria aprendí a soltarlas.”
_¿Consciente de la mirada del otro, ¿cómo presentás o describís la joyería que hacés?
_Soy una curiosa y me gusta pensar y decir que lo que tengo es un laboratorio de joyería. Más allá de mi trabajo inicial en metales, como todos, con la interrelación entre el bronce y los elásticos, la porcelana, con la reconversión de los alfileres o con la generación de cristales hay una exploración creativa que hoy es en forma de joya.
Me define ese afán por investigar los procesos de diversas materialidades y la decisión de llevar un elemento cotidiano a la posición de joya contemporánea.
Y advierto que esto lo sostengo desde «PoliPéras», donde había una clara indagación en el uso. Por esto, también me interesa trabajar y jugar mucho sobre las funciones de una pieza. Esto hace a la caracterización contemporánea de mis joyas.
“Me define ese afán por investigar los procesos de diversas materialidades y la decisión de llevar un elemento cotidiano a la posición de joya contemporánea.”
_De «PoliPéras» llamó la atención el cuidado y minucioso sistema de encastre y sus funciones, el llevar el espacio de un museo a un objeto, las sugerencias de aplicaciones y hasta con un instructivo. ¿La organización, sistematización y funcionalidad son importantes en tu joyería?
_Sí, en ese momento estaba muy marcada por mi formación de arquitecta, sobre todo cómo mostré y conté ese proyecto. Esa pieza la resolví primero en 2D, es decir, con una planimetría de por medio.
Ese manual de uso es una herramienta que aplico mucho con mis alumnos de la facultad; les pido un manual de cómo usar el sistema que proponen, lo cual creo que es revelador y definitorio porque previamente están obligados a resolver muy bien el proyecto para luego poder explicarle al otro cómo se aplica.
Un manual de instrucciones ayuda a ordenar las ideas y a poder comunicarlas para que el otro pueda apropiarse y hacerse cargo. Es un excelente aprendizaje; lo fue para mí y por eso lo transmito.
También, en la facultad usamos mucho la herramienta del diagrama -una pieza gráfica abstracta, como mapas, que permiten muchas lecturas o posibilidades- que plantea el arquitecto español Federico Soriano, y de alguna manera la llevé a la joyería para presentar mis piezas. Tengo una tarjeta con un diagrama de puntos con un orden determinado que representa mi serie «Territorios» y luego hice un video en el que fusioné ese diagrama con las piezas que se van transformando. Así, estoy mezclando continuamente lo que trabajo en una y otra área de competencia, y enriquece miradas, por ejemplo el paso del 2D al 3D.
Y se da otra de las herramientas sobre las que charlamos que es la de cambiarle el soporte a una obra y que todos terminen por completarla. Esto de los soportes que completan la obra lo charle con Vicky Biagiola, otra de las ganadoras de BJW, cuya producción fotográfica de, por ejemplo, el brazalete «Grito Sudamericano» terminó por potenciarlo.
No es solo una joya en sí. La joya es el resultado de un proceso con un montón de elementos. Por eso me interesa lo que pasa en el medio: la indagación, el ensayo, la interrelación, el intercambio de soportes. El pensar este tipo de procedimientos aplicados a la joyería me apasiona.
Por esta experiencia del ida y vuelta entre el estudio y la joyería o entre la arquitectura y la joyería es que me atravesó y vuelvo a destacar el planteo de Canclini sobre ese beneficioso desdibujo de los límites entre las disciplinas artísticas.
“La joya es el resultado de un proceso con un montón de elementos. Por eso me interesa lo que pasa en el medio: la indagación, el ensayo, la interrelación, el intercambio de soportes.”
Eje conductor
_¿Con esta diversificación de propuestas, ¿cuál es el eje conductor de tu trabajo?
_El trabajo con la materia. Explorar esa diversidad de materialidades, ver nuevos modos de uso, indagar en lo que quiere ser y su límite y el manejo de lo lúdico. Esto tiene que ver con mi personalidad creativa.
Soy curiosa, viajera, me alimento mucho de muestras de arte, cine, música, me encanta la ópera. Cuanto uno más consume, ve y nutre esa personalidad creativa y termino por hacer esas conexiones en el cerebro que ni siquiera puedo rastrear o saber cómo surgieron y hasta me sorprendo yo misma; por eso es muy importante tener una personalidad creativa enriquecida, la cual trato de desarrollarla mucho.
En San Pablo, aproveché para ver obras de la arquitecta italo-brasileña Lina Bo Bardi, representativa del Movimiento Moderno, no podía no hacerlo; un imperativo ver in situ obras que vi en libros y estudié, como el centro cultural de Pompéia con esos puentes alucinantes que me emocionaron. Me escapé a probar la comida de autor de los chef Helena Rizzo y Willem Vendeven en el restaurante Maní, imperdible. Un mix inevitable que se me cuela por todos lados.
Son importantes también los espacios de intercambio en los que la sociología, la antropología y la filosofía terminan de dar sustento a esas exploraciones personales, como querer congelar el movimiento o detener el tiempo después de una pandemia es para indagar.
La vida es un instante y después de lo que nos pasó pienso en cómo hago para conservar los buenos momentos; la fotografía es una forma de congelar un instante pero hacerlo a través de la joyería es todo un desafío. Todos éstos son cuestionamientos que me inquietan y apasionan y los llevo a mi obra. La temporalidad también es un tema presente en el manejo de los cristales, por ejemplo, cuya siembra me llevó casi dos meses, en un tipo de sal.
Lo háptico también es un tema que siempre me interesó, que se expone muy bien en el libro “Los ojos de la piel”, una obra clave del arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa que siempre llevo conmigo y trato de deshojarlo, lo mismo que “La mano que piensa, en el que plantea lo del diagrama que mencionaba.
Toda esta formación sin duda influye en mi trabajo. La clave está también es estar atento porque cuando uno busca termina por encontrar otras cosas que son igualmente interesante.
“Explorar esa diversidad de materialidades, ver nuevos modos de uso, indagar en lo que quiere ser y su límite, y el manejo de lo lúdico. Esto tiene que ver con mi personalidad creativa”
_Llama la atención tu capacidad de absorber o diversificar.
_Yo antes la sufría porque hacía mucho a la vez y permanentemente me pedían que me focalice. Ahora es un potencial porque logré encauzar mis inquietudes, armar canales y ordenarlos. Cuando era chica hasta me puse a estudiar sobre zapatos entre otras tantas cosas; me cuestionaban luego que era arquitecta y que hacía en otra o en muchas cosas a la vez; lo vivía mal porque eso me llevaba a pensar que no terminaba haciendo o hasta siendo algo, pero me estaba construyendo… hasta que logré ordenarme, hacer una bajada y síntesis. También ahora tengo la madurez para hacer estas transferencias. Sin embargo, creo que de alguna manera me adelanté a lo que hoy es y seguirá siendo valorado.
“Ahora tengo la madurez para hacer estas transferencias”
_¿Proyectos?
_Me gané una beca del Fondo Nacional de las Artes para trabajar con la cristalización química de sales aplicada a la joyería que mencionaba y fue un incentivo para retomar ese proyecto y continuar explorando.
Me gustaría trabajar sobre joyas efímeras, por ejemplo, se me ocurre probar con hielo y ver cuáles serán los resultados. Es que me encanta lo gastronómico, hice un curso durante ocho años y descubrí que la cocina también es un proceso creativo. En un documental de Jeff Table se explicaba cómo había diseñado un postre y advertí lo fabuloso que es la complejidad que hay detrás de un plato.
Tengo muchas ideas, veré en qué me enfoco, sí quiero que Jorge Manilla venga a Córdoba porque es muy pedido y esperado. Y como soy partidaria de crear redes para que todos sumen -hay espacio para todos y cada uno hace cosas distintas–, veremos cómo nos asociamos y reunimos para ayudarnos y potenciarnos.
Se abrirá una Licenciatura en Diseño en la universidad Católica, a la que fui convocada como docente. Una propuesta que se alinea con mi pensamiento de que los diseñadores no estarán más encasillados en una disciplina, porque si se logra resolver o encontrar respuestas a problemáticas de diseño después se puede aplicar a cualquier cosa, de una tarjeta, una cerámica o una joya o lo que sea.
Volví a quedar seleccionada para la misma muestra de Madrid, pero veré como lo manejo porque me demanda mucha energía y quiero poner el acento en el trabajo de obra.
“Soy partidaria de crear redes para que todos sumen, veremos cómo nos asociamos y reunimos para ayudarnos y potenciarnos”


































































































































